La piedra fracturada (El David)
El David, una de las Obras cumbre de Miguel Angel Buonarroti, en nuestros días se encuentra en el museo de la academia en Florencia, Italia. Cuando el insigne artista lo inició tenía 26 años; al terminarlo, tres años despúes, tendría tan solo 29.
En la actualidad esta obra es considerada uno de los mas grandes portentos de estética humana y un verdadero e invaluable tesoro; sin embargo, pocos saben como fue hecha...
Nuestro relato se desarrolla en una cantera de marmol italiana, de la cual se extrajo una pieza colosal de marmol blanco de finísima calidad y que hubiera sido fuertemente buscada por los artístas de la época, excepto por un fatal defecto...
En el centro de la piedra había una fractura enorme que dificultaba su tallado, de manera que sería prácticamente imposible trabajarla sin que esta se quebrase o bien, que ese defecto fatal provocara la destrucción absoluta de cualquier obra que se intentase hacer con ella.
Y así, empezó a pasar el tiempo y la finisima pieza seguía sin ser utilizada, ya que nadie se interesaba en ella.
Entonces ocurrió que Miguel angel, al enterarse de su existencia y al necesitar una pieza con similares carácterísticas, la fue a ver y, pensando mas en las posibilidades que en su defecto fatal, pidió se la llevaran a su taller, incluso se dice, que el pago que realizó por la adquisición de la pieza, fue muy inferior, al que había considerado.
A partir del momento de la adquisición de la pieza, todos sus colegas artístas, reían y murmuraban, pensando que solo alguien que no estuviese bien de sus cabales podría utilizar esa piedra fracturada, y esperaban con ansia la destrucción de la obra que estaba elaborando de un momento a otro. De hecho a partir de ese momento Buonarrotti se transformó en un personaje fuertemente asediado por sus colegas, quienes a diario le visitaban, mas que para saber de el, para informarse del desafortunado acontecimiento que anhelaban.
Y sin embargo la destrucción nunca llegó; En su lugar, Miguel Angel empezó a trabajar a partir de la fractura unas piernas medio abiertas, hasta llegar a consolidar las extremidades inferiores de su obra, posteriormente trabajo el cuerpo y finalmente, detalló el rostro de la estatua, su musculatura, su cabello y demás aspectos que la distinguen por su inigualable belleza.
Una vez terminada la pieza, el artísta mas que ufanarse de su talento indiscutible, únicamente pensaba en que de no haber existido ese defecto fatal, quiza la posición de la estatua hubiera sido distinta y quedar simplemente como una estatua desangelada, y no como el enorme icono que llegaría a ser "el David"; Obra surgida de la infortunada y despreciada piedra fracturada.
Moraleja: A veces pensamos que los defectos son nuestra ruina y sin embargo, es muy importante determinar que a veces como en este caso, son nuestra mayor fortaleza; por que en todo caso nos hacen unicos y tambien nos permiten evolucionar como personas.

