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	<title><![CDATA[Historias y Cuentos de Tarrash]]></title>
	<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com</link>
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En este nuevo blog pienso escribir cuentos e historias que alguna ve he escuchado o de mi propia invención, espero e guste, bienvenido. 
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	<language>es-es</language>
	<pubDate>Fri, 12 Mar 2010 04:15:35 +0100</pubDate>
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		<title><![CDATA[Historias y Cuentos de Tarrash]]></title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com</link>
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		<title>Dentro y Fuera</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/dentro-y-fuera-269108</link>
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			<![CDATA[
			<p align="center"><strong>Dentro y Fuera </strong></p>
<p align="center"><img src="http://perso.wanadoo.es/emorenomask/2-g-jano%20bifronte.jpg" alt="" width="283" height="189" /></p>
<p><strong>Por Hermann Hesse</strong></p>
<p align="justify">Hab&iacute;a una vez un hombre llamado Frederick; se dedicaba a tareas intelectuales y pose&iacute;a una amplia extensi&oacute;n de conocimientos. Sin embargo, no todos los conocimientos significaban lo mismo para &eacute;l, ni apreciaba cualquier actividad intelectual. Ten&iacute;a preferencia por un cierto tipo de pensamiento, desde&ntilde;ando y detestando los otros. Sent&iacute;a un profundo amor y respeto por la l&oacute;gica -ese m&eacute;todo admirable- y, en general, por lo que &eacute;l llamaba "ciencia".<br />"Dos y dos son cuatro -acostumbraba a decir-. Esto es lo que creo; y el hombre debe construir su pensamiento sobre la base de esta verdad."<br />No ignoraba, sin duda, que exist&iacute;an otras clases de pensamiento y cultura; pero no los consideraba como "ciencia", y ten&iacute;a una pobre opini&oacute;n de ellos. Aunque librepensador, no era intolerante con la religi&oacute;n. La religi&oacute;n estaba fundada en un t&aacute;cito acuerdo entre cient&iacute;ficos. Durante varios siglos su ciencia hab&iacute;a abarcado casi todo lo que exist&iacute;a sobre la tierra y era digno de conocerse, con una sola excepci&oacute;n: el alma humana. Con el transcurso del tiempo, se convirti&oacute; en costumbre abandonar esta materia a la religi&oacute;n, y permitir sus especulaciones sobre el alma, aunque sin considerarlas seriamente. Seg&uacute;n esto, Frederick era tambi&eacute;n tolerante en lo referente a la religi&oacute;n; no obstante, todo lo que significaba superstici&oacute;n le era profundamente odioso y repugnante. Pueblos lejanos, incultos y retrasados pod&iacute;an recurrir, a ella; en la remota antig&uuml;edad pod&iacute;a admitirse el pensamiento m&iacute;stico o m&aacute;gico; pero con el nacimiento de la ciencia y de la l&oacute;gica esas anticuadas' y dudosas herramientas carec&iacute;an de sentido.<br />Eso es lo que dec&iacute;a y lo que pensaba. Cuando aIg&uacute;n vestigio de superstici&oacute;n aparec&iacute;a ante &eacute;l, se encolerizaba Y sent&iacute;a como s&iacute; hubiese sido atacado por algo hostil.<br />No obstante, lo que m&aacute;s le irritaba era hallar tales vestigios entre hombres de su propia clase, educados y versados en los principios del pensamiento cient&iacute;fico. Y nada le era tan doloroso e intolerable como el concepto escandaloso -que hab&iacute;a o&iacute;do recientemente formulado mulado y discutido incluso por hombres de gran cultura-, la idea absurda de que el "pensamiento cient&iacute;fico" no era posiblemente, un hecho supremo, independiente del tiempo, eterno, preordinado e inexpugnable, sino s&oacute;lo uno de tantos, una transitoria manera de pensar, no impenetrable al cambio y a la decadencia. Esa creencia irreverente, destructiva y venenosa se extend&iacute;a; ni el propio Frederick era capaz de negarlo; hab&iacute;a surgido al azar como resultado de la angustia originada en todo el mundo por la guerra, la revoluci&oacute;n, y el hambre, a la manera de un aviso, como espiritual escritura de una blanca mano sobre un blanco muro.<br />Mientras m&aacute;s sufr&iacute;a Frederick por la existencia de esa idea y por lo profundamente que lograba afligirle, m&aacute;s apasionadamente la atacaba, tanto a ella como a aqu&eacute;llos a quienes sospechaba sus secretos defensores, Hasta entonces s&oacute;lo muy pocas personas verdaderamente cultivadas hab&iacute;an proclamado abierta y francamente su fe en la nueva doctrina, que parec&iacute;a destinada, de lograr difusi&oacute;n y fuerza, a destruir todos los valores espirituales sobre la tierra y a provocar el caos. Pero la situaci&oacute;n no hab&iacute;a llegado a&uacute;n a tal extremo, y los dispersos mantenedores, eran tan pocos en n&uacute;mero, que cab&iacute;a considerarlos como casos singulares y exc&eacute;ntricos, elementos peculiares. Pero una gota del veneno, una emanaci&oacute;n de esa idea, pod&iacute;a ser percibida en cualquier momento. De un modo u otro pod&iacute;an surgir entre el pueblo y los medios cultivados una serie de nuevas doctrinas esot&eacute;ricas, con sus sectas y disc&iacute;pulos; el mundo estaba lleno de ellas, por doquier se ve&iacute;a amenazado por la superstici&oacute;n, el misticismo, los cultos espirituales, y otras fuerzas misteriosas, a las cuales era necesario combatir, pero la ciencia, por un particular sentimiento de debilidad, les hab&iacute;a concedido hasta el presente v&iacute;a libre.<br />Un d&iacute;a, Frederick visit&oacute; a uno de sus amigos, con quien frecuentemente hab&iacute;a investigado. Hac&iacute;a alg&uacute;n tiempo desde la &uacute;ltima vez que le vio. Mientras iba, subiendo por la escalera de la casa, intent&oacute; recordar cu&aacute;ndo y d&oacute;nde hab&iacute;a estado por &uacute;ltima vez en compa&ntilde;&iacute;a de su amigo, pero, aunque se enorgullec&iacute;a de su excelente memoria, no lo consegu&iacute;a. Imperceptiblemente molesto y malhumorado, mientras aguardaba ante la puerta de su amigo, intent&oacute; liberarse de esta sensaci&oacute;n.<br />Apenas hab&iacute;a saludado a Erwin, su amigo, cuando advirti&oacute; en su cordial semblante una cierta, aunque reprimida sonrisa, que le pareci&oacute; advertir por primera vez. Apenas vio aquella sonrisa, en cierto modo burlona u hostil pese a su apariencia amistosa, record&oacute; inmediatamente lo que estuvo buscando infructuosamente en su memoria, su &uacute;ltimo y anterior encuentro con Erwin. Record&oacute; que se hab&iacute;an separado sin haber discutido, desde luego, pero con una sensaci&oacute;n de discordia interna y disgusto, porque Erwin, hab&iacute;a prestado entonces muy escaso apoyo a sus ataques contra los dominios de la superstici&oacute;n.<br />Era extra&ntilde;o. &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a haber olvidado aquello por completo? Comprendi&oacute; tambi&eacute;n que &eacute;sa era la &uacute;nica raz&oacute;n de haber evitado a su amigo durante tanto tiempo, simplemente ese descontento, y que desde el principio hab&iacute;a sido consciente de ello, aunque se invent&oacute; una multitud de excusas para el repetido aplazamiento de esta visita.<br />Ahora se enfrentaban el uno al otro; Frederick sinti&oacute; que la peque&ntilde;a grieta de aquel d&iacute;a hab&iacute;a experimentado un tremendo ensanchamiento. Intuy&oacute; que algo fallaba entre &eacute;l y Erwin, que hasta entonces siempre estuvo presente, un aura de solidaridad, de espont&aacute;nea comprensi&oacute;n de afecto incluso. Ahora exist&iacute;a un vac&iacute;o. Se saludaron; hablaron del tiempo, de sus conocidos, de su salud y -Dios sabe por qu&eacute;- a cada palabra Frederick tuvo la molesta sensaci&oacute;n de que no comprend&iacute;a bien a su amigo, de que Erwin no le conoc&iacute;a realmente, de que sus palabras estaban errando el blanco, de que no era posible hallar ninguna base com&uacute;n para una verdadera conversaci&oacute;n. Con mayor motivo por cuanto Erwin exhib&iacute;a a&uacute;n en su rostro aquella amistosa sonrisa, que Frederick estaba empezando casi a odiar.<br />Durante una pausa en la laboriosa conversaci&oacute;n, Fredcrick mir&oacute; en torno suyo al estudio que conoc&iacute;a tan bien y vio una hoja de papel clavada con un alfiler en la pared. Esta imagen le conmovi&oacute; extra&ntilde;amente despertando antiguos recuerdos: hac&iacute;a mucho tiempo, en su s a&ntilde;os de estudiante, Erwin ten&iacute;a ese h&aacute;bito, a veces, para conservar el dicho de un pensador o el verso de un poeta frescos en su mente. Se levant&oacute; y se dirigi&oacute; hacia la pared para leer el papel.<br />All&iacute;, en la bella escritura de Erwin, ley&oacute; las siguientes palabras: "Nada est&aacute; fuera, nada est&aacute; dentro; pues lo que est&aacute; fuera est&aacute; dentro".<br />P&aacute;lido, permaneci&oacute; inm&oacute;vil durante un momento. &iexcl;All&iacute; estaba! &iexcl;Eso era lo que tem&iacute;a! En otra ocasi&oacute;n habr&iacute;a ignorado aquella hoja de papel, la habr&iacute;a tolerado caritativamente como una genialidad, como una debilidad inocente a la que cualquiera estaba expuesto, quiz&aacute; como un fr&iacute;volo sentimentalismo que ped&iacute;a indulgencia. Pero ahora era diferente. Sinti&oacute; que esas palabras no hab&iacute;an sido escritas por un fugaz impulso po&eacute;tico; no era por capricho que Erwin hubiera vuelto despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os a la pr&aacute;ctica de su juventud. &iexcl;Aquella frase era una confesi&oacute;n de misticismo!<br />Lentamente se volvi&oacute; para mirarle al rostro, cuya sonrisa era de nuevo radiante.<br />-&iexcl;Expl&iacute;came esto! -exigi&oacute;.<br />Erwin hizo un gesto afirmativo con la cabeza, lleno de amistad.<br />-&iquest;Nunca has le&iacute;do este dicho?<br />-&iexcl;Naturalmente! -grit&oacute; Frederick-. Claro que lo conozco. Es misticismo, es gnosticismo. Quiz&aacute; sea po&eacute;tico, pero... &iexcl;De todas formas, expl&iacute;camelo, y dime por qu&eacute; lo has puesto en la pared!<br />-Con mucho gusto -dijo Erwin-. El dicho es una primera introducci&oacute;n a una epistemolog&iacute;a que he estado investigando &uacute;ltimamente, y que me ha proporcionado ya muchas satisfacciones.<br />Frederick reprimi&oacute; su arrebato. Pregunt&oacute;: <br />-&iquest;Una nueva epistemolog&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; es? &iquest;C&oacute;mo se llama?<br />-&iexcl;Oh -contest&oacute; Erwin-, &uacute;nicamente es nueva para m&iacute;. Es ya muy antigua y venerable. Se llama magia.<br />La palabra hab&iacute;a sido pronunciada. Asombrado y sobrecogido por tan c&aacute;ndida confesi&oacute;n, Frederick, comprendi&oacute; con un estremecimiento, que se hallaba enfrentado cara a cara con el archienemigo, en la persona de Erwin. No sab&iacute;a si estaba m&aacute;s cerca de la rabia o de las l&aacute;grimas; le pose&iacute;a un amargo sentimiento de irreparable p&eacute;rdida. Durante una larga pausa permanecio callado.<br />Luego, con tina pretendida decisi&oacute;n en su voz, atac&oacute;: <br />-&iquest;As&iacute; que deseas ahora convertirte en un mago?<br />-S&iacute; -contest&oacute; Erwin sin vacilar.<br />-Una especie de aprendiz de brujo, &iquest;eh?<br />-Ciertamente.<br />Hubo tanta quietud que pod&iacute;a o&iacute;rse el tic?tac de un reloj en la habitaci&oacute;n contigua.<br />Frederick agreg&oacute; despu&eacute;s:<br />-Esto significa que abandonas toda relaci&oacute;n con la ciencia seria, y por lo tanto toda relaci&oacute;n conmigo.<br />-Espero que no sea as&iacute; -Contest&oacute; Erwin-. Pero si no hay otro remedio, &iquest;qu&eacute; puedo hacer? <br />-&iquest;Qu&eacute; puedes hacer? -estall&oacute; Frederick-. &iexcl;Toma, rompe, rompe de una vez por todas con esa puerilidad, con esa vil y despreciable creencia en la magia&iexcl; Eso puedes hacer, si deseas conservar mi respeto.<br />Erwin sonri&oacute; un poco, aunque tambi&eacute;n su alegr&iacute;a se hab&iacute;a desvanecido.<br />-Hablas como si... -Murmur&oacute;, tan suavemente que a trav&eacute;s de sus quedas palabras la irritada voz de Frederick a&uacute;n parec&iacute;a resonar por toda la habitaci&oacute;n-, hablas como si eso estuviese dentro de mi voluntad, como si me quedara elecci&oacute;n, Frederick. No es &eacute;se el caso. No tengo, ninguna elecci&oacute;n. No fui yo quien escogi&oacute; la magia: ella me escogi&oacute; a m&iacute;.<br />Frederick suspir&oacute;, profundamente.<br />-Entonces, adi&oacute;s -dijo hastiadamente, y se levant&oacute;, sin ofrecerle su mano.<br />-&iexcl;As&iacute;,no&iexcl; -exclam&oacute; Erwin-. No debes separarte de m&iacute; de ese modo. Imagina que uno de nosotros yace en su lecho de muerte -&iexcl;y en verdad que as&iacute; es!-, y que debemos decirnos adi&oacute;s.<br />-&iquest;Pero qui&eacute;n de nosotros va a morir, Erwin?<br />-Hoy probablemente yo, amigo m&iacute;o. Cualquiera que desee nacer de nuevo, debe estar preparado para morir.<br />Una vez m&aacute;s Frederick se dirigi&oacute; a la hoja de papel y ley&oacute; el dicho.<br />-Muy bien -admiti&oacute; al fin-. Tienes raz&oacute;n, no sirve para nada separarnos con ira. Har&eacute; lo que deseas; imaginar&eacute; que uno de nosotros se est&aacute; muriendo. Antes de irme, quiero pedirte una &uacute;ltima cosa.<br />-Me alegro -repuso Erwin-. Dime, &iquest;qu&eacute; atenci&oacute;n puedo demostrarte en nuestra despedida?<br />-Repito mi primera pregunta, y &eacute;sta es tambi&eacute;n mi petici&oacute;n: expl&iacute;came ese dicho lo mejor que puedas.<br />Erwin reflexion&oacute; un momento y luego dijo: <br />-Nada est&aacute; fuera, nada est&aacute; dentro. Conoces el significado religioso de esto: Dios est&aacute; en todas partes.<br />Est&aacute; en el esp&iacute;ritu, y tambi&eacute;n en la naturaleza. Todo es divino, porque Dios es todo. Antiguamente esto recib&iacute;a el nombre de panteismo. En lo que concierne al signi. ficado filos&oacute;fico, estamos acostumbrados a separar el dentro del fuera en nuestro pensamiento; sin embargo, esto no es necesario. Nuestro esp&iacute;ritu es capaz de superar los l&iacute;mites que hemos fijado para &eacute;l, en el M&aacute;s All&aacute;. M&aacute;s all&aacute; del par de ant&iacute;tesis que constituye nuestro inundo, comienza un nuevo y diferente conocimiento... Pero, mi querido amigo, debo confesarte que, desde que mi pensamiento ha cambiado, ya no existen para m&iacute; palabras ambiguas ni dichos: cada palabra tiene decenas, centenares de significados. Y ah&iacute; empieza lo que temes... la magia.<br />Frederick. frunci&oacute; las cejas y estuvo a punto de interrumpirle. Pero Erwin le mir&oacute; de forma desarmante y continu&oacute;, hablando m&aacute;s distintamente:<br />-D&eacute;jame darte un ejemplo. Ll&eacute;vate algo m&iacute;o, cualquier objeto, y exam&iacute;nalo un poco de cuando en cuando. Pronto el principio del dentro y el fuera te revelar&aacute; uno de sus muchos significados.<br />Dio una ojeada en tomo a la habitaci&oacute;n, tom&oacute; una peque&ntilde;a estatuilla de arcilla de un anaquel, y se la dio a Frederick, diciendo:<br />-Toma esto como regalo de despedida. &iexcl;Cuando este objeto que coloco en tus manos cese de estar fuera de ti y est&aacute; dentro de ti, ven a m&iacute; de nuevo! &iexcl;Pero si permanece fuera de ti, tal como est&aacute; ahora, para siempre, entonces esta separaci&oacute;n tuya de m&iacute; ser&aacute; tambi&eacute;n para siempre! <br />Frederick quiso hablar todav&iacute;a, pero Erwin tom&oacute; su mano, la estrech&oacute;, y se despidi&oacute; de &eacute;l con una expresi&oacute;n que no admit&iacute;a r&eacute;plica.<br />Frederick se retir&oacute;; descendi&oacute; la escalera (&iexcl;qu&eacute; largo le pareci&oacute; el tiempo desde que la hab&iacute;a subido!); se dirigi&oacute; a trav&eacute;s de las calles a su casa, perplejo y angustiado, con la peque&ntilde;a figura de barro en la mano.<br />Se detuvo frente a su morada, apret&oacute; fieramente el pu&ntilde;o sobre la estatuilla durante un momento, y sinti&oacute; un irresistible impulso de romper el rid&iacute;culo objeto contra el suelo. Nunca se hab&iacute;a sentido tan agitado, tan movido por emociones antag&oacute;nicas.<br />Busc&oacute; un lugar para el obsequio de su amigo, y puso la figura en la parte superior de un estante de su librer&iacute;a. Por el momento la dej&oacute; all&iacute;.<br />Ocasionalmente, seg&uacute;n fueron pasando los d&iacute;as, la mir&oacute;, meditando sobre ella y sus or&iacute;genes, considerando el. significado que tan disparatado objeto iba a tener, para &eacute;l. Se trataba de una peque&ntilde;a figura que representaba un hombre, o un dios, o un &iacute;dolo , con dos rostros, como el dios, romano Jano, modelada m&aacute;s bien toscamente en arcilla y cubierta con un tostado y algo. cuarteado barniz. La peque&ntilde;a imagen ten&iacute;a un aspecto grosero e insignificante; no era desde luego una obra griega o romana; probablemente se trataba del trabajo de alguna raza inferior y primitiva de Africa o de los Mares del Sur. Los dos rostros, que eran exactamente iguales, mostraban una sonrisa ap&aacute;tica, indolente y d&eacute;bilmente burlona; el peque&ntilde;o gnomo prodigaba su est&uacute;pida sonrisa de modo en especial desagradable?.<br />Frederick no pudo acostumbrarse a la figura. Le resultaba totalmente inest&eacute;tica y ofensiva, se interpon&iacute;a en su camino, le turbaba. Ya al d&iacute;a siguiente la tom&oacute; para dejarla sobre la estufa, y pocos d&iacute;as despu&eacute;s la traslad&oacute; a un aparador. Pero una y otra vez aparec&iacute;a en el campo, de su visi&oacute;n, como si le estuviese imponiendo su presencia; se re&iacute;a de &eacute;l fr&iacute;a y est&uacute;pidamente, se daba tono, exig&iacute;a atenci&oacute;n. Tras unas cuantas semanas la puso en la antec&aacute;mara, entre las fotograf&iacute;as de Italia y los recuerdos triviales que jam&aacute;s miraba nadie. Ahora, al menos, s&oacute;lo ve&iacute;a al !dolo al entrar o al salir pasaba junto a &eacute;l r&aacute;pidamente, sin prestarle atenci&oacute;n. Pero, tambi&eacute;n all&iacute; el objeto le fastidiaba, aunque no quiso admitirlo.<br />Con aquel juguete, con aquella monstruosidad de dos caras, la vejaci&oacute;n y el tormento hab&iacute;an entrado en su vida.<br />Un d&iacute;a, meses m&aacute;s tarde, regres&oacute; de un corto viaje. Emprend&iacute;a ahora tales excursiones de cuando en cuando, como si algo le empujase secretamente. Entr&oacute; en su casa, atraves&oacute; la antec&aacute;mara, fue saludado por la criada, y ley&oacute; las cartas que le aguardaban. Pero segu&iacute;a intranquilo, como si hubiera olvidado algo importante; ning&uacute;n libro te tentaba, ning&uacute;n sill&oacute;n era c&oacute;modo. Empez&oacute; a torturar su mente, &iquest;cu&aacute;l era la causa? &iquest;Hab&iacute;a descuidado algo importante? &iquest;Comido algo que pudiese trastornarle? Al reflexionar, descubri&oacute; que esta sensaci&oacute;n de inquietud hab&iacute;a aparecido al entrar en el apartamento. Volvi&oacute; a la antec&aacute;mara e involuntariamente su primera mirada busc&oacute; la figura de arcilla.<br />Un extra&ntilde;o terror se, apoder&oacute; de &eacute;l al no ver al &iacute;dolo. Hab&iacute;a desaparecido. No estaba. &iquest;Se habla marchado caminando con sus peque&ntilde;as piernas de barro? &iquest;Hab&iacute;a volado? &iquest;Desapareci&oacute; por artes m&aacute;gicas?<br />Frederick recobr&oacute; la calma, y sonri&oacute; ante su nerviosismo. Luego empez&oacute; a buscar tranquilamente por toda la habitaci&oacute;n. Al no encontrar nada, llam&oacute; a la criada. Parec&iacute;a turbada, y admiti&oacute; en seguida que se le hab&iacute;a ca&iacute;do el objeto mientras limpiaba.<br />-&iquest;D&oacute;nde est&aacute;?<br />Ya no estaba en ninguna parte. Tan s&oacute;lido, como aparentaba ser el peque&ntilde;o objeto; ella lo tuvo a menudo en sus manos. Sin embargo, se hab&iacute;a roto en mil pedazos. Llev&oacute; los fragmentos a un taller, donde simplemente se rieron de ella. Luego los hab&iacute;a tirado.<br />Frederick despidi&oacute; a la criada. Sonri&oacute;. Se sent&iacute;a contento. &iexcl;Qu&eacute; poco le importaba el &iacute;dolo! La abominaci&oacute;n hab&iacute;a desaparecido; ahora tendr&iacute;a paz. &iquest;Por qu&eacute; no habr&iacute;a deshecho el objeto a golpes desde el?primer d&iacute;a? &iexcl;C&oacute;mo hab&iacute;a sufrido todo aquel tiempo! &iexcl;De qu&eacute; forma indolente, extra&ntilde;a, astuta, perversa, diab&oacute;lica le hab&iacute;a sonre&iacute;do el &iacute;dolo! Ahora que hab&iacute;a desaparecido, pod&iacute;a admitir la verdad: hab&iacute;a temido verdadera y sinceramente a aquel dios de barro. &iquest;No era el emblema &eacute;l s&iacute;mbolo de todo cuanto le era repugnante e intolerable de todo cuanto reconoci&oacute; siempre como pernicioso, hostil, y digno de supresi&oacute;n, un estandarte de todas las supersticiones, de todas Ias tinieblas, de toda coerci&oacute;n de la conciencia y el esp&iacute;ritu? &iquest;No representaba horrible fuerza que se siente a veces bramando en las entra&ntilde;as de la tierra, ese lejano terremoto, esa pr&oacute;xima extinci&oacute;n de la cultura, ese naciente caos? &iquest;No le hab&iacute;a robado aquella despreciable figura a su mejor amigo, es m&aacute;s, no robado, sino convertido en enemigo? Ahora el objeto hab&iacute;a desaparecido. Desvanecido. Roto en mil pedazos. Acabado. Era mucho mejor que si lo hubiera destruido por s&iacute; mismo.<br />Eso pens&oacute;, o dijo. Y volvi&oacute; a sus asuntos como antes.<br />Pero la maldici&oacute;n persisti&oacute;. Justamente cuando habla conseguido acostumbrarse m&aacute;s o menos a aquella rid&iacute;cula figura, precisamente cuando verla en su lugar habitual en la mesa de la antec&aacute;mara se le hab&iacute;a hecho gradualmente familiar y nada importante, era cuando su ausencia empez&oacute; a atormentarle. S&iacute;, la echaba a faltar cada vez que cruzaba aquella estancia; ve&iacute;a constantemente el espacio vac&iacute;o donde hab&iacute;a estado, y el vac&iacute;o emanaba de aquel lugar y llenaba la habitaci&oacute;n entera.<br />Malos d&iacute;as y peores noches empezaron para Frederick. Ya no pod&iacute;a atravesar la antec&aacute;mara sin pensar, en el &iacute;dolo de las dos caras, sin echarlo a faltar; sintiendo que sus pensamientos estaban unidos a &eacute;l. Una, ag&oacute;nica obsesi&oacute;n creci&oacute; en su interior. Y no era simple. mente al cruzar aquel cuarto cuando se sent&iacute;a prisionero de su obsesi&oacute;n. De la misma forma en que el vac&iacute;o y la desolaci&oacute;n irradiaban del ahora vac&iacute;o lugar en la mesa de la antec&aacute;mara, aquella idea obsesiva irradiaba dentro de &eacute;l, empujaba todo lo dem&aacute;s a un lado, encon&aacute;ndole y llen&aacute;ndole de extra&ntilde;eza y desolaci&oacute;n.<br />Una y otra vez imagin&oacute; la figura con suma claridad, para demostrarse a s&iacute; mismo lo absurdo de afligirse por su p&eacute;rdida. Pudo verla en toda su est&uacute;pida fealdad y barbarie, con su vacua pero astuta sonrisa, con sus dos caras; impulsado como por una coacci&oacute;n, lleno de odio y con la boca torcida, se descubri&oacute; a s&iacute; mismo intentando reproducir aquella sonrisa. Le incomodaba la duda de si las dos caras eran en realidad exactamente iguales. &iquest;No ten&iacute;a una de ellas, quiz&aacute; simplemente por una peque&ntilde;a aspereza o cuarteo en el barniz, una expresi&oacute;n algo distinta? &iquest;Algo raro? &iquest;Algo enigm&aacute;tico? &iexcl;Qu&eacute; peculiar era el color de aquel barniz ! El verde, y el azul, y el gris, pero tambi&eacute;n el rojo, se mezclaban en &eacute;l, un barniz que ahora hallaba a menudo en otros objetos, en una reflexi&oacute;n del sol de la ventana o en los reflejos ,de un h&uacute;medo pavimento.<br />Cavilaba mucho sobre aquel barniz, incluso por la noche. Le extra&ntilde;&oacute; igualmente lo extra&ntilde;a. rara, malsonante, poco Familiar, casi maligna que era la palabra "barniz". La analiz&oacute;; Reg&oacute; hasta invertir el orden de sus, Jetras. Entonces lela "zinrab". Pero, &iquest;de d&oacute;nde demonios tomaba su sonido aquella palabra? Conoc&iacute;a la palabra "zinrab", por supuesto que s&iacute;; adem&aacute;s, era una palabra hostil y mala, una palabra con perversas e inquietantes implicaciones. Durante mucho tiempo le atorment&oacute; esa pregunta. Finalmente dio con la respuesta: "zinrab" le recordaba un libro que hab&iacute;a comprado y le&iacute;do hac&iacute;a muchos a&ntilde;os durante un viaje, y que le hab&iacute;a aterrado, atormentado, pero fascinado secretamente; se titulaba Princesa Zinraka. Era como una maldlci&oacute;n: todo lo relacionado con la estatuilla -el barniz, el azul, el verde, la sonrisa- significaba hostilidad, eran sin&oacute;nimos de torturas y venenos. &iexcl;De qu&eacute; forma tan peculiar en otro tiempo Erwin, su amigo, hab&iacute;a sonre&iacute;do mientras pon&iacute;a el &iacute;dolo en su mano ! Una forma muy peculiar, muy significativa, muy hostil.<br />Frederick resisti&oacute; valientemente -y muchos, d&iacute;as no sin &eacute;xito- la tendencia obsesiva de sus pensamientos. Present&iacute;a el peligro claramente: &iexcl;volverse loco! No, era mejor morir. La raz&oacute;n es necesaria, la vida no. Y se le ocurri&oacute; que quiz&aacute; eso era la magia, que Erwin, con la ayuda de aquella figura, le hab&iacute;a encantado en cierto modo, y que deber&iacute;a sucumbir en un sacrificio como el defensor de la raz&oacute;n y la ciencia contra aquellos funestos poderes, Sin embargo, de ser as!, si eso era posible, la magia exist&iacute;a, la hechicer&iacute;a exist&iacute;a. &iexcl;No, mejor era morir!<br />Un doctor le recomend&oacute; paseos y ba&ntilde;os. A veces, en busca de distracci&oacute;n, pasaba la noche en una posada. Pero no le sirvi&oacute; de nada. Maldec&iacute;a a Erwin y se maldec&iacute;a a s&iacute; mismo.<br />Una noche, como sol&iacute;a hacer ahora con frecuencia, se retir&oacute; temprano y estuvo inquieto en la cama, imposibilitado de dormir. Se sent&iacute;a indispuesto e intranquilo. Deseaba meditar, deseaba hallar tranquilidad, decirse cosas reconfortantes, tranquilizadoras, frases de recta serenidad y claridad. "Dos y dos son cuatro". Nada vino a su mente; en un estado casi de delirio musit&oacute; sonidos y s&iacute;labas para s&iacute;. Gradualmente las palabras se formaron en sus labios, y varias veces, sin comprender su ?significado, repiti&oacute; la misma frase para s&iacute;, como si hubiese tomado forma en &eacute;l de alg&uacute;n modo. La murmur&oacute; una y otra vez, como si absorbiese una droga, como si en ella buscase a tientas su camino hacia el sue&ntilde;o que le elud&iacute;a en el estrecho sendero que bordeaba el abismo.<br />Pero s&uacute;bitamente, al levantar un poco la voz, las palabras que estaba musitando penetraron en su conciencia. Las conoc&iacute;a: "&iexcl;S&iacute;, ahora est&aacute;s dentro de m&iacute;!" E instant&aacute;neamente comprendi&oacute;. &iexcl;Supo lo que significaban, que se refer&iacute;an al &iacute;dolo de arcilla, que entonces, en aquella hora gris de la noche, se hab&iacute;a cumplido puntual y exactamente la profec&iacute;a que Erwin le hab&iacute;a hecho un espantoso d&iacute;a, que la figura que sostuvo desde&ntilde;osamente en sus dedos ya no estaba fuera de &eacute;l sino dentro de &eacute;l! "Pues lo que est&aacute; fuera est&aacute; dentro".<br />Incorpor&aacute;ndose de un salto, experiment&oacute; como si le estuvieran haciendo una transfusi&oacute;n de hielo y fuego. El mundo vacilaba a su alrededor, los planetas le miraban fija y alocadamente. Encendi&oacute; la luz, se puso algunas ropas, abandon&oacute; su casa y corri&oacute; en plena noche hacia,la de Erwin. Vio una luz encendida en la ventana del estudio que conoc&iacute;a tan bien; la puerta de la casa ,estaba abierta: todo parec&iacute;a estar esper&aacute;ndole. Subi&oacute; precipitadamente la escalera. Penetr&oacute; con paso inseguro ,en el estudio de Erwin, y se apoy&oacute; con temblorosas manos sobre la mesa. Erwin se hallaba sentado junto a la l&aacute;mpara, bajo su suave luz, pensativo y sonriente.<br />Cort&eacute;smente Erwin se puso en pie.<br />-Has venido. Eso est&aacute; bien.<br />-&iquest;Has estado esper&aacute;ndome? ?pregunt&oacute; Frederick.<br />-He estado esper&aacute;ndote, como sabes, desde el momento en que te fuiste de aqu&iacute; con mi peque&ntilde;o obsequio. &iquest;Ha sucedido lo que dije entonces?<br />-Ha sucedido -admiti&oacute;-. El &iacute;dolo est&aacute; dentro de m&iacute;. Ya no puedo soportarlo m&aacute;s.<br />-&iquest;Puedo ayudarte? -pregunt&oacute; Erwin.<br />-No Io s&eacute;. Haz lo que quieras. &iexcl;Expl&iacute;came m&aacute;s acerca de tu magia. Dime si el &iacute;dolo puede salir de m&iacute; otra vez.<br />Erwin puso su mano sobre el hombro de su amigo. Le condujo hacia un sill&oacute;n y le oblig&oacute; a sentarse en &eacute;l. Luego dijo cordialmente, en un casi fraternal tono de voz:<br />-El &iacute;dolo saldr&aacute; de ti otra vez. Ten confianza en m&iacute;. Ten confianza en ti mismo. Has aprendido a creer en &eacute;l. &iexcl;Ahora aprende a amarlo! Est&aacute; dentro de ti, pero contin&uacute;a muerto, es aun un fantasma para ti. &iexcl;Despi&eacute;rtalo, h&aacute;blale, preg&uacute;ntale! &iexcl;Pues es t&uacute; mismo! &iexcl;No le odies, no le temas, no le atormentes! &iexcl;C&oacute;mo has atormentado a ese pobre &iacute;dolo, que sin embargo eras t&uacute; mismo! &iexcl;C&oacute;mo te has atormentado a ti mismo!<br />-&iquest;Es &eacute;se el camino de la magia? -pregunt&oacute; Frederick. Se hallaba profundamente hundido en el sill&oacute;n, como si hubiera envejecido, y su voz era d&eacute;bil.<br />-Ese es el camino -contest&oacute; Erwin-, y quiz&aacute; has dado ya el paso m&aacute;s dif&iacute;cil. Has hallado por experiencia que el fuera puede convertirse en el dentro. Has estado m&aacute;s all&aacute; del par de ant&iacute;tesis. &iexcl;Te pereci&oacute; el infierno; aprende ahora amigo m&iacute;o, qu&eacute; es el cielo!. Porque es el cielo el que te espera. Mira, esto es la magia: intercambiar el fuera y el dentro o, no por el impulso, ni con la angustia, como t&uacute; lo has hecho, sino libremente, voluntariamente. Llama al pasado, llama al futuro: &iexcl;ambos se hallan en ti! Hasta hoy has sido el esclavo del dentro. Aprende a ser su due&ntilde;o. Eso es la magia.</p>			<p>
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			</p>
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		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/dentro-y-fuera-269108#formulario</comments>
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		<pubDate>Sun, 31 May 2009 17:35:00 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>El prodigioso Miligramo</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/prodigioso-miligramo-115767</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<blockquote>
<p style="text-align: center;"><img src="http://i77.photobucket.com/albums/j48/hdez_ca/texas%20tower/7cbd4847.jpg" alt="" width="142" height="167" /></p>
<p style="text-align: right;">Juan Jos&eacute; Arreola.&nbsp;</p>
</blockquote>
<p>Una hormiga censurada por la sutileza de sus cargas y por sus frecuentes distracciones, encontr&oacute; una ma&ntilde;ana, al desviarse nuevamente del camino, un prodigioso miligramo.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin detenerse a meditar en las consecuencias del hallazgo, cogi&oacute; el miligramo y se lo puso a la espalda. Comprob&oacute; con alegr&iacute;a que era una carga justa para ella. El peso ideal de aquel objeto daba a su cuerpo extra&ntilde;a energ&iacute;a; como el peso de las alas en el cuerpo de los p&aacute;jaros. En realidad, una de las causas que anticipan la muerte de las hormigas es la ambiciosa desconsideraci&oacute;n de sus propias fuerzas. Despu&eacute;s de entregar en el dep&oacute;sito de cereales un grano de ma&iacute;z, la hormiga que lo ha conducido a trav&eacute;s de un kil&oacute;metro apenas tiene fuerzas para arrastrar al cementerio su propio cad&aacute;ver.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La hormiga del hallazgo ignoraba su fortuna, pero sus pasos demostraron la priza ansiosa del que huye llevando su tesoro. Un vago y saludable sentimiento de reivindicaci&oacute;n comenzaba a henchir su esp&iacute;ritu. Despu&eacute;s de un largu&iacute;simo rodeo, hecho con alegre prop&oacute;sito, se uni&oacute; al hilo de sus compa&ntilde;eras que regresaban todas, al caer la tarde, con la carga solicitada ese d&iacute;a: peque&ntilde;os fragmentos de hoja de lechuga cuidadosamente recortados. El camino de las hormigas formaba una delgada y confusa crester&iacute;a de diminuto verdor. Era imposible enga&ntilde;ar a nadie; el miligramo desentonaba violentamente en aquella perfecta uniformidad.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya en el hormiguero, las cosas empezaron a agravarse. Las guardianas de la puerta, y las inspectoras situadas en todas las galer&iacute;as, fueron poniendo objeciones cada vez m&aacute;s ser&iacute;as al extra&ntilde;o cargamento. Las palabras "miligramo"&nbsp; y&nbsp; "prodigioso"&nbsp; sonaron aisladamente, aqu&iacute; y all&aacute;, en labios de algunas entendidas. Hasta que la inspectora en jefe, sentada con gravedad ante una mesa imponente, se atrevi&oacute; a unirlas diciendo con sorna a la hormiga confundida: "Probablemente nos ha tra&iacute;do usted un prodigioso miligramo. La felicito de todo coraz&oacute;n, pero mi deber es dar parte a la polic&iacute;a".</p>
<p>Los funcionarios del orden p&uacute;blico son las personas menos indicadas para resolver cuestiones de prodigios y de prodigiosos miligramos. Ante aquel caso imprevisto por el c&oacute;digo penal procedieron con apego a las ordenanzas comunes y corrientes, confiscando el miligramo con hormiga y todo. Como los antecedentes de la acusada eran p&eacute;simos se juzg&oacute; que un proceso era de tr&aacute;mite legal. Y las autoridades competentes se hicieron cargo del asunto.</p>
<p>La lentitud habitual de los procedimientos habituales iba en desacuerdo con la ansiedad de la hormiga, cuya extra&ntilde;a conducta la indispuso hasta con sus propios abogados. Obedeciendo al dictado de convicciones cada vez mas profundas, respond&iacute;a con altivez a todas las preguntas que se le hac&iacute;an. Propag&oacute; el rumor de que se comet&iacute;an en su caso grav&iacute;simas injusticias, y anunci&oacute; que muy pronto sus enemigos tendr&iacute;an que reconocer forzosamente&nbsp; la importancia del hallazgo. Tales prop&oacute;sitos atrajeron sobre ella todas las sensaciones existentes. En el colmo del orgullo dijo que lamentaba formar parte de un hormiguero tan imb&eacute;cil. Al oir semejantes palabras el fiscal pidi&oacute; con voz estent&oacute;rea la sentencia de muerte.</p>
<p>Esa circunstancia vino a salvarla el informe de un c&eacute;lebre alienista, que puso en claro su desequilibrio mental. Por las noches, en vez de dormir la prisionera se pon&iacute;a a darle vueltas a su miligramo, lo pulia ampliamente y pasaba largas horas en una especie de &eacute;xtasis contemplativo. Durante el d&iacute;a lo llevaba a cuestas, de un lado a otro en el estrecho y oscuro calabozo. Se acerc&oacute; al fin de su vida presa de terrible agitaci&oacute;n. Tanto que la enfermera de guardia pidi&oacute; tres veces que se le cambiara de celda. La celda era cada vez mas grande pero la agitaci&oacute;n de la hormiga aumentaba con el espacio disponible. No hizo el menor caso a las curiosas que iban a contemplar en numero creciente, el espect&aacute;culo de su desordenada agon&iacute;a.</p>
<p>Dej&oacute; de comer, se neg&oacute; a recibir a los periodistas y guard&oacute; un mutismo absoluto.</p>
<p>Las autoridades superiores decidieron trasladar a un manicomio a la hormiga enloquecida. Pero las decisiones oficiales adolecen siempre de lentitud.</p>
<p>Un d&iacute;a al amanecer la carcelera hall&oacute; quieta la celda, llena de un extra&ntilde;o resplandor. El prodigioso miligramo brillaba en el suelo, como un diamante inflamado de luz propia. Cerca de el yac&iacute;a la hormiga her&oacute;ica, patas arriba, consumida y trasparente.</p>
<p>La noticia de su muerte y la virtud prodigiosa del miligramo se derramaron como inundaci&oacute;n por todas las galer&iacute;as. Caravanas de visitantes recorr&iacute;an la celda, improvisaban en capilla ardiente. Las hormigas se daban contra el suelo en su desesperaci&oacute;n. De sus ojos deslumbrados por la visi&oacute;n del miligramo corr&iacute;an lagrimas en tal abundancia que la organizaci&oacute;n de los funerales se vio complicada por el problema del drenaje. A falta de ofrendas florales suficientes, las hormigas saqueaban los dep&oacute;sitos para cubrir el cad&aacute;ver de la v&iacute;ctima con alimentos.</p>
<p>El hormiguero vivi&oacute; d&iacute;as indescriptibles, mezcla de admiraci&oacute;n, de orgullo y de dolor. Se organizaron exequias suntuosas, colmadas de bailes y banquetes. R&aacute;pidamente se inici&oacute; la construcci&oacute;n de un santuario para el miligramo, y la hormiga incomprendida y asesinada obtuvo el honor de un mausoleo. Las autoridades fueron depuestas y acusadas de inepcia.</p>
<p>A duras penas logr&oacute; funcionar podo despu&eacute;s un consejo de ancianas que puso t&eacute;rmino a la prolongada etapa de orgi&aacute;sticos honores. La vida volvi&oacute; a su curso normal gracias a innumerables fusilamientos. Las ancianas mas sagaces derivaron entonces la corriente de admiraci&oacute;n devota que despert&oacute; el miligramo a una forma cada vez mas r&iacute;gida de religi&oacute;n oficial. Se nombraron guardianas y oficiantes. En torno al santuario fue surgiendo un circulo de grandes edificios, y una extensa burocracia comenz&oacute; a ocuparlos en rigurosa jerarqu&iacute;a. La capacidad del floreciente hormiguero se vio seriamente comprometida.</p>
<p>Lo peor de todo fue que el desorden, expulsado de la superficie, prosperaba con vida inquietante y subterr&aacute;nea. Aparentemente el hormiguero viv&iacute;a tranquilo y compacto, dedicado al trabajo y al culto, pese al gran n&uacute;mero de funcionarias que se pasaban la vida desempe&ntilde;ando tareas cada vez menos estimables. Es imposible saber cual hormiga albergo en su mente los primeros pensamientos funestos. Tal vez fueron muchas las que pensaron al mismo tiempo, cayendo en la tentaci&oacute;n.</p>
<p>En todo caso se trataba de hormigas ambiciosas y ofuscadas que consideraron blasfema la humilde condici&oacute;n de la hormiga descubridora. Entrevieron la posibilidad de que todos los homenajes tributados a la gloriosa difunta les fueran discernidos a ellas en vida. Empezaron a tomar actitudes sospechosas. Divagadas y melanc&oacute;licas se extraviaban adrede del camino y volv&iacute;an al hormiguero con las manos vac&iacute;as. Contestaban a las sospechosas sin disimular su arrogancia; Frecuentemente se hac&iacute;an pasar por enfermas y anunciaban para muy pronto un hallazgo sensacional. Y las propias autoridades no pod&iacute;an evitar que una de aquellas lun&aacute;ticas llegara el d&iacute;a menos pensado con un prodigio sobre sus espaldas.&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>
<p>Las hormigas comprometidas obraban en secreto, y dig&aacute;moslo asi por cuenta propia. De haber sido posible un interrogatorio general, las autoridades habr&iacute;an llegado a la conclusi&oacute;n de que un cincuenta porciento de las hormigas, en lugar de preocuparse por sus mezquinos cereales y fr&aacute;giles hortalizas, ten&iacute;an los ojos puestos en la sustancia incorruptible del miligramo.</p>
<p>Un d&iacute;a ocurri&oacute; lo que deb&iacute;a ocurrir. Como si se hubieran puesto de acuerdo, seis hormigas comunes y corrientes, que parec&iacute;an de las mas normales, llevaron al hormiguero, con sendos objetos extra&ntilde;os que hicieron pasar, ante la general expectaci&oacute;n, por miligramos de prodigio. Naturalmente no obtuvieron los honores que esperaban, pero fueron exoneradas ese mismo d&iacute;a de todo servicio. En una ceremonia casi privada, se les otorgo el derecho a disfrutar de una renta vitalicia.&nbsp;</p>
<p>A cerca de los seis miligramos fue imposible decir nada en concreto. El recuerdo de la imprudencia anterior apart&oacute; a las autoridades de todo prop&oacute;sito judicial. Las ancianas se lavaron las manos en consejo, y dieron a la poblaci&oacute;n la mas amplia libertad de juicio. Los supuestos miligramos se ofrecieron a la admiraci&oacute;n p&uacute;blica en las vitrinas de un modesto recinto y todas las hormigas opinaron seg&uacute;n su leal saber y entender.</p>
<p>Esta debilidad por parte de las autoridades, sumada al silencio culpable de la cr&iacute;tica, precipit&oacute; la ruina del hormiguero. De all&iacute; en adelante toda hormiga agotada por el trabajo o tentada por la pereza, pod&iacute;a reducir sus ambiciones de gloria a los l&iacute;mites de una pensi&oacute;n vitalicia, libre de obligaciones serviles. Y el hormiguero empez&oacute; a llenarse de falsos miligramos.</p>
<p>En vano algunas hormigas viejas y sensatas recomendaron medidas precautorias, tales como el uso de la balanza y la confrontaci&oacute;n minuciosa de cada nuevo miligramo con el modelo original. Nadie les hizo caso. Sus proposiciones, que ni siquiera fueron discutidas en asamblea, hallaron punto final en las palabras de una hormiga flaca y descolorida que proclamo abiertamente y en voz alta sus opiniones personales. Seg&uacute;n la irreverente el famoso miligramo original, por mas prodigioso que fuera, no ten&iacute;a por que sentar un precedente de calidad. Lo prodigioso no pod&iacute;a ser impuesto en ning&uacute;n caso&nbsp; como una condici&oacute;n forzosa a los nuevos miligramos encontrados.</p>
<p>El poco de circunspecci&oacute;n que les quedaba a las hormigas desapareci&oacute; en un momento. En adelante las autoridades fueron incapaces de reducir o tasar la cuota de objetos que el hormiguero pod&iacute;a recibir diariamente bajo el t&iacute;tulo&nbsp; de miligramos. Se neg&oacute; cualquier derecho de veto, y ni siquiera lograron que cada hormiga cumpliera con sus obligaciones. Todas quisieron eludir su condici&oacute;n de trabajadoras, mediante la b&uacute;squeda de miligramos.</p>
<p>El dep&oacute;sito para esta clase de art&iacute;culos lleg&oacute; a ocupar las dos terceras partes del hormiguero, sin contar las colecciones particulares, algunas de ellas famosas por la val&iacute;a de sus piezas. Respecto a los miligramos comunes y corrientes, descendi&oacute; tanto su precio que en los d&acute;&acute;ias de mayor afluencia se pod&iacute;an obtener a cambio de una bicoca. No puede negarse que de cuando en cuando llegaban al hormiguero algunos ejemplares estimables. Pero corr&iacute;an la suerte de las peores bagatela. Legiones de aficionadas se dedicaron a exaltar el m&eacute;rito de los miligramos de mas baja calidad, generando as&iacute; un general desconcierto.</p>
<p>En su desesperaci&oacute;n de no hallar miligramos aut&eacute;nticos, muchas hormigas acarreaban verdaderas obscenidades e inmundicias. Galer&iacute;as enteras fueron clausuradas por razones de salubridad. El ejemplo de una hormiga extravagante hallaba al d&iacute;a siguiente millares de imitadoras. A costa de grandes esfuerzos y empleando todas sus reservas de sentido com&uacute;n, las ancianas del consejo segu&iacute;an llam&aacute;ndose autoridades y hac&iacute;an vagos ademanes de gobierno.</p>
<p>Las bur&oacute;cratas y las responsables del culto, no contentas con su holgada situaci&oacute;n, abandonaron el templo y las oficinas para echarse a la b&uacute;squeda de miligramos, tratando de aumentar gajes y honores. La polic&iacute;a dej&oacute; pr&aacute;cticamente de existir, y los motines y las revoluciones eran cotidianos. Bandas de asaltantes profesionales aguardaban en las cercan&iacute;as del hormiguero para despojar a las afortunadas que volv&iacute;an con un miligramo valioso. Coleccionistas resentidas denunciaban a sus rivales y promov&iacute;an largos juicios buscando la venganza del cateo y la expropiaci&oacute;n. Las disputas dentro de las galer&iacute;as degeneraban f&aacute;cilmente en ri&ntilde;as, y estas en asesinatos... El &iacute;ndice de mortalidad alcanz&oacute; una cifra pavorosa. Los nacimientos disminuyeron de manera alarmante y las creaturas por falta de atenci&oacute;n adecuada, mor&iacute;an por centenares.</p>
<p>El santuario que custodiaba el miligramo verdadero se convirti&oacute; en tumba olvidada. Las hormigas ocupadas en la discusi&oacute;n de los hallazgos mas escandalosos, ni siquiera acud&iacute;an a visitarlo.&nbsp; De vez en cuando las devotas rezagadas llamaban la atenci&oacute;n de las autoridades sobre su estado de ruina y abandono. Lo mas que consegu&iacute;an era un poco de limpieza. Media docena de irrespetuosas barrenderas daban unos cuantos escobazos, mientras decr&eacute;pitas ancianas pronunciaban largos discursos y cubr&iacute;an la tumba de la hormiga con deplorables ofrendas hechas de casi puros desperdicios.</p>
<p>Sepultado entre nubarrones de desorden, el prodigioso miligramo brillaba en el olvido. Llego incluso a circular la especie escandalosa de que hab&iacute;a sido robado por manos sacr&iacute;legas.</p>
<p>Una copia de mala calidad suplantaba al miligramo aut&eacute;ntico, que pertenec&iacute;a ya ala colecci&oacute;n de una hormiga criminal, enriquecida en el comercio de miligramos. Rumores sin fundamento, pero nadie se inquietaba ni se conmov&iacute;a; nadie llevaba a cabo una investigaci&oacute;n que les pusiera fin. Y las ancianas del consejo cada dia mas d&eacute;biles y acechosas, se cruzaban de brazos ante el desastre inminente.</p>
<p>El invierno se acercaba, y la amenaza de muerte&nbsp; detuvo el delirio de las imprevisoras hormigas. Ante la crisis alimenticia, las autoridades decidieron ofrecer en venta un gran lote de miligramos a una comunidad vecina, compuesta de acaudaladas hormigas, todo lo que consiguieron fue deshacerse&nbsp; de unas cuantas piezas de verdadero m&eacute;rito, por un pu&ntilde;ado de hortalizas y cereales. Pero se les hizo una oferta de alimentos suficientes para todo el invierno, a cambio del miligramo original.</p>
<p>El hormiguero en bancarrota se aferr&oacute; a su miligramo como tabla de salvaci&oacute;n. Despues de interminables conferencias y discusiones, cuando ya el hambre mermaba el n&uacute;mero de las supervivientes&nbsp; en beneficio de las hormigas ricas, estas abrieron las puertas de su casa a las due&ntilde;as del prodigio. Contrajeron la obligaci&oacute;n de alimentarlas hasta el fin de sus d&iacute;as exentas de todo servicio. Al ocurrir la muerte de la &uacute;ltima hormiga extranjera pasar&iacute;a a ser propiedad de las compradoras.</p>
<p>&iquest;Hay que decir lo que ocurri&oacute; poco despu&eacute;s en el nuevo hormiguero? Las huepesdes difundieron all&iacute; el germen de su contagiosa idolatr&iacute;a,</p>
<p>Actualmente las hormigas afrentan una crisis universal. Olvidados de sus costumbres, tradicionalmente practicas y utilitarias, se entregan en todas partes a una desenfrenada b&uacute;squeda&nbsp; de miligramos. Comen fuera del hormiguero, y solo almacenan sutiles y deslumbrantes objetos. Tal vez muy pronto desaparezcan como especie zool&oacute;gica y solamente nos quedar&aacute;, encerrado en dos o tres f&aacute;bulas ineficaces, el recuerdo de sus antiguas virtudes.</p>			<p>
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			</p>
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		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
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		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/prodigioso-miligramo-115767</guid>
		<pubDate>Mon, 04 Aug 2008 16:46:18 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Libros</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/libros-101973</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p style="text-align: center;"><img src="http://blogs.ya.com/lucreciaseoscurece/files/libro.jpg" alt="" width="344" height="221" /></p>
<p>Hace un tiempo deje de vivir por m&iacute; y me he dedicado a vivir en los pasos de los dem&aacute;s, deje que me explique, podemos decir que en estos momentos me encuentro en una etapa de metamorfosis, he ido perdiendo gradualmente mi identidad y he ido forjando una especie de identidad pluri-personal, universal y compleja, delimitada por los esfuerzos de los grandes de la literatura universal, incluso de los no tan grandes, pues en todos estos a&ntilde;os que he pasado en la biblioteca p&uacute;blica, he visto pasar por mis manos letras de muy diversa &iacute;ndole; historias sublimes que permanecen a mi lado en sue&ntilde;os por semanas, a veces hasta meses; as&iacute; como tambien insulsos cuentos carentes de valor pero eso si, todos orientados hacia una misma necesidad: la de evitar en lo posible realizar interacciones personales que traigan aparejadas las consecuentes acciones, tales como el saludo, la pl&aacute;tica carente de contenido, la sonrisa, el enojo y todas esas trivialidades que me son tan conocidas de los libros, pero que me son tan desconocidas en mi vida e identidad.</p>
<p>Realmente no se por que me encuentro junto a usted en este momento, ni siquiera se cual es la raz&oacute;n que orill&oacute; al encargado de la biblioteca a&nbsp;mandar a llamar&nbsp; un perito en cuestiones de la mente para que me pudiere&nbsp;evaluar; Y es que no es que ponga en duda sus doctos conocimientos sobre esos avatares, pero es solo que al ser perfectamente normal, no cre&iacute; ofender&nbsp; a nadie si no hablaba, si me remit&iacute;a exclusivamente a la misma silla que he ocupado tantas y tantas veces y que desde temprano y&nbsp; hasta la puesta de sol, me ha ido acompa&ntilde;ando en este magico viaje que decid&iacute; iniciar.</p>
<p>Es casi seguro que en estos tiempos se me tome por un loco y quizas sea esa la raz&oacute;n por la que frente a mi, usted inquisitivamente se pregunte, &iquest;que trastorno o amarga patolog&iacute;a experimentar&aacute; este infeliz para reclu&iacute;rse de sol a sol frente a un libro y despues otro, y as&iacute; incansablemente hasta trasformarme en una verdadera pieza que decora la biblioteca p&uacute;blica?; de la que por cierto usted me sac&oacute;, con lujo de violencia y en un completo af&aacute;n de vilipendio hac&iacute;a lo que queda de mi humanidad.</p>
<p>Pues bien a esto he de decirle que he viajado mas que cualquier mortal sobre la tierra y he conocido lugares que por su grandeza y plenitud eclipsar&iacute;an&nbsp; cualquier sitio f&iacute;sico.</p>
<p>He sido testigo de batallas epicas, de romances desgarradores y tambien de intrigas extra&ntilde;as, todo desde el&nbsp; mismo lugar donde usted me encontr&oacute; sentado, sobra decir que no soy un loco peligroso.</p>
<p>&nbsp;Y es que ya casi puedo sentir su dictamen, s&eacute; que dir&aacute; que un lun&aacute;tico como yo, no puede ncontrarse por las calles, y muy seguramente me recluir&aacute;n en cuatro paredes blancas y me suministrar&aacute;n una droga que har&aacute; imposible el camino a mi imaginaci&oacute;n para recrear toda esa grandiosidad que yo he vivido y sentido por medio de los libros.</p>
<p>De modo que hoy solo quiero pedirle,&nbsp;antes que emita su dictamen, que muy seguramente ser&aacute; avalado por las autoridades de esta ciudad, &nbsp;piense dos veces antes de actuar. Yo he renunciado a una vida por vivir millones, he optado no ser nada por transformarme en heroe, villano y brib&oacute;n de mil historias diferentes; es por eso que le pido, &nbsp;no emita su dictamen hac&iacute;a mi padecimiento como locura, sino como debilidad, atavismo e inmoralidad, si eso es signo de locura no me dar&aacute;n libertad mental, si me creen criminal&nbsp;me &nbsp;encerrar&aacute;n en la mazmorra mas vil, pero por favor hagame feliz con un deseo mas: cuando est&eacute; en el calaboz&oacute;, regaleme un poco de luz y de ser posible para las autoridades administrativas, un stand lleno de libros preferiblemente que no haya leido.</p>			<p>
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			</p>
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		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/libros-101973#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/libros-101973</guid>
		<pubDate>Thu, 26 Jun 2008 22:16:51 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La migala</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-migala-94732</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p style="text-align: center;"><img src="http://fobiasmil.files.wordpress.com/2007/05/img_6271-arana-494.jpg" alt="" width="214" height="127" /></p>
<p style="text-align: center;"><span style="text-decoration: underline;">La Migala</span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="text-decoration: underline;">Juan Jos&eacute; Arreola</span></p>
<p>La migala discurre libremente por la casa, pero mi capacidad de horror no disminuye.</p>
<p>El d&iacute;a en que Beatriz y yo entramos en aquella barraca inmunda de la feria callejera, me di cuenta de que la repulsiva alima&ntilde;a era lo m&aacute;s atroz que pod&iacute;a depararme el destino. Peor que el desprecio y la conmiseraci&oacute;n brillando de pronto en una clara mirada.</p>
<p>Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde volv&iacute; para comprar la migala, y el sorprendido saltimbanqui me dio algunos informes acerca de sus costumbres y su alimentaci&oacute;n extra&ntilde;a. Entonces comprend&iacute; que ten&iacute;a en las manos, de una vez por todas, la amenaza total, la m&aacute;xima dosis de terror que mi esp&iacute;ritu pod&iacute;a soportar. Recuerdo mi paso tembloroso, vacilante, cuando de regreso a la casa sent&iacute;a el peso leve y denso de la ara&ntilde;a, ese peso del cual pod&iacute;a descontar, con seguridad, el de la caja de madera en que la llevaba, como si fueran dos pesos totalmente diferentes: el de la madera inocente y el del impuro y ponzo&ntilde;oso animal que tiraba de m&iacute; como un lastre definitivo. Dentro de aquella caja iba el infierno personal que instalar&iacute;a en mi casa para destruir, para anular al otro, el descomunal infierno de los hombres.</p>
<p>La noche memorable en que solt&eacute; a la migala en mi departamento y la vi correr como un cangrejo y ocultarse bajo un mueble, ha sido el principio de una vida indescriptible. Desde entonces, cada uno de los instantes de que dispongo ha sido recorrido por los pasos de la ara&ntilde;a, que llena la casa con su presencia invisible.</p>
<p>Todas las noches tiemblo en espera de la picadura mortal. Muchas veces despierto con el cuerpo helado, tenso, inm&oacute;vil, porque el sue&ntilde;o ha creado para m&iacute;, con precisi&oacute;n, el paso cosquilleante de la aralia sobre mi piel, su peso indefinible, su consistencia de entra&ntilde;a. Sin embargo, siempre amanece. Estoy vivo y mi alma in&uacute;tilmente se apresta y se perfecciona.</p>
<p>Hay d&iacute;as en que pienso que la migala ha desaparecido, que se ha extraviado o que ha muerto. Pero no hago nada para comprobarlo. Dejo siempre que el azar me vuelva a poner frente a ella, al salir del ba&ntilde;o, o mientras me desvisto para echarme en la cama. A veces el silencio de la noche me trae el eco de sus pasos, que he aprendido a o&iacute;r, aunque s&eacute; que son imperceptibles.</p>
<p>Muchos d&iacute;as encuentro intacto el alimento que he dejado la v&iacute;spera. Cuando desaparece, no s&eacute; si lo ha devorado la migala o alg&uacute;n otro inocente hu&eacute;sped de la casa. He llegado a pensar tambi&eacute;n que acaso estoy siendo v&iacute;ctima de una supercher&iacute;a y que me hallo a merced de una falsa migala. Tal vez el saltimbanqui me ha enga&ntilde;ado, haci&eacute;ndome pagar un alto precio por un inofensivo y repugnante escarabajo.</p>
<p>Pero en realidad esto no tiene importancia, porque yo he consagrado a la migala con la certeza de mi muerte aplazada. En las horas m&aacute;s agudas del insomnio, cuando me pierdo en conjeturas y nada me tranquiliza, suele visitarme la migala. Se pasea embrolladamente por el cuarto y trata de subir con torpeza a las paredes. Se detiene, levanta su cabeza y mueve los palpos. Parece husmear, agitada, un invisible compa&ntilde;ero.</p>
<p>Entonces, estremecido en mi soledad, acorralado por el peque&ntilde;o monstruo, recuerdo que en otro tiempo yo so&ntilde;aba en Beatriz y en su compa&ntilde;&iacute;a imposible.</p>			<p>
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			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-migala-94732#formulario</comments>
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		<pubDate>Sun, 08 Jun 2008 02:08:23 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La ejecución</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-ejecucion-89261</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p style="text-align: center;"><strong><img src="http://www.odisea.ucv.cl/download/recopilacion%20imagenes/Historia%20Universal/Revolucion%20Francesa/Regimen%20del%20terror,%20la%20guillotina.jpg" alt="" width="198" height="148" /></strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>HERMANN HESSE - LA EJECUCI&Oacute;N</strong></p>
<p>En su peregrinaci&oacute;n, el maestro y algunos de sus disc&iacute;pulos bajaron de la monta&ntilde;a al llano y se encaminaron hacia las murallas de la gran ciudad. Ante la puerta se hab&iacute;a congregado una gran muchedumbre. Cuando se hallaron m&aacute;s cerca vieron un cadalso levantado y los verdugos ocupados en llevar a rastras hacia el tajo a un individuo ya muy debilitado por el calabozo y los tormentos. La plebe se agolpaba alrededor del espect&aacute;culo. Hac&iacute;an mofa del reo y le escup&iacute;an, mov&iacute;an bulla y esperaban con impaciencia la decapitaci&oacute;n.</p>
<p>-&iquest;Qui&eacute;n ser&aacute; y qu&eacute; delitos habr&aacute; perpetrado -se preguntaban unos a otros los disc&iacute;pulos- para que la multitud desee su muerte con tanto af&aacute;n? Aqu&iacute; no se ve a nadie que manifieste compasi&oacute;n ni que llore.-Supongo que ser&aacute; un hereje -dijo el maestro con tristeza.</p>
<p>Siguieron acerc&aacute;ndose, y cuando se vieron confundidos con el gent&iacute;o los disc&iacute;pulos preguntaron a izquierda y derecha qui&eacute;n era y qu&eacute; cr&iacute;menes hab&iacute;a cometido el que en aquellos momentos se arrodillaba frente al tajo.</p>
<p>-Es un hereje -dec&iacute;a la gente muy indignada-. &iexcl;Hola! &iexcl;Ahora inclina su cabeza condenada! &iexcl;Acabemos de una vez! En verdad ese perro quiso ense&ntilde;arnos que la ciudad del Para&iacute;so tiene s&oacute;lo dos puertas, &iexcl;cuando a todos nosotros nos consta perfectamente que las puertas son doce! Asombrados, los disc&iacute;pulos se reunieron alrededor del maestro y le preguntaron:-&iquest;C&oacute;mo lo adivinaste, maestro? &Eacute;l sonri&oacute; y, mientras echaba de nuevo a andar, dijo en voz baja: -No ha sido dif&iacute;cil. Si fuese un asesino, o un bandolero o cualquier otra especie de criminal, habr&iacute;amos visto entre las gentes del pueblo pena y compasi&oacute;n. Muchos llorar&iacute;an y algunos hasta pondr&iacute;an el grito en el cielo proclamando su inocencia. Al que tiene una creencia diferente, en cambio, se le puede sacrificar y echar su cad&aacute;ver a los perros sin que el pueblo se inmute.<strong></strong></p>			<p>
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			</p>
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		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-ejecucion-89261#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-ejecucion-89261</guid>
		<pubDate>Mon, 26 May 2008 00:21:44 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Parabola China</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/parabola-china-79206</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<table border="1" cellpadding="10" width="600">
<tbody>
<tr>
<td width="100%" align="center" bgcolor="#ffffff">
<p><img src="http://patrick.sundaylab.com/wp-content/uploads/2007/01/gran-muralla-china.jpg" alt="" width="234" height="125" /></p>
<p>Par&aacute;bola china<br />[Cuento. Texto completo]</p>
<p>Hermann Hesse</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="100%" bgcolor="#ffffff">
<table border="0" width="100%" align="left">
<tbody>
<tr>
<td>
<p align="justify">Un anciano llamado Chunglang, que quiere decir &laquo;Maese La Roca&raquo;, ten&iacute;a una peque&ntilde;a propiedad en la monta&ntilde;a. Sucedi&oacute; cierto d&iacute;a que se le escap&oacute; uno de sus caballos y los vecinos se acercaron a manifestarle su condolencia.</p>
<p align="justify">Sin embargo el anciano replic&oacute;:</p>
<p align="justify">-&iexcl;Qui&eacute;n sabe si eso ha sido una desgracia!</p>
<p align="justify">Y hete aqu&iacute; que varios d&iacute;as despu&eacute;s el caballo regres&oacute;, y tra&iacute;a consigo toda una manada de caballos cimarrones. De nuevo se presentaron los vecinos y lo felicitaron por su buena suerte.</p>
<p align="justify">Pero el viejo de la monta&ntilde;a les dijo:</p>
<p align="justify">-&iexcl;Qui&eacute;n sabe si eso ha sido un suceso afortunado!</p>
<p align="justify">Como ten&iacute;an tantos caballos, el hijo del anciano se aficion&oacute; a montarlos, pero un d&iacute;a se cay&oacute; y se rompi&oacute; una pierna. Otra vez los vecinos fueron a darle el p&eacute;same, y nuevamente les replic&oacute; el viejo:</p>
<p align="justify">-&iexcl;Qui&eacute;n sabe si eso ha sido una desgracia!</p>
<p align="justify">Al a&ntilde;o siguiente se presentaron en la monta&ntilde;a los comisionados de &laquo;los Varas Largas&raquo;. Reclutaban j&oacute;venes fuertes para mensajeros del emperador y para llevar su litera. Al hijo del anciano, que todav&iacute;a estaba impedido de la pierna, no se lo llevaron.</p>
<p align="justify">Chunglang sonre&iacute;a.</p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>			<p>
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			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/parabola-china-79206#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/parabola-china-79206</guid>
		<pubDate>Wed, 23 Apr 2008 20:13:48 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La mirada del amor</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/mirada-amor-78473</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p style="text-align: center;"><strong><img src="http://nuestralengua.nireblog.com/blogs1/nuestralengua/files/castillo785.jpg" alt="" width="231" height="230" /></strong></p>
<p><strong></strong></p>
<p><strong>LA MIRADA DEL AMOR</strong></p>
<p><strong>&nbsp;Jorge Bucay</strong></p>
<p>El rey estaba enamorado de Sabrina: una mujer de baja condici&oacute;n a la que el rey hab&iacute;a hecho su &uacute;ltima esposa.</p>
<p>Una tarde, mientras el rey estaba de cacer&iacute;a, lleg&oacute; un mensajero para avisar que la madre de Sabina estaba enferma. Pese a que exist&iacute;a la prohibici&oacute;n de usar el carruaje personal del rey (falta que era pagada con la cabeza), Sabrina subi&oacute; al carruaje y corri&oacute; junto a su madre.</p>
<p>A su regreso, el rey fue informado de la situaci&oacute;n.</p>
<p>-&iquest;No es maravillosa?-dijo-Esto es verdaderamente amor filial. No le import&oacute; su vida para cuidar a su madre!! Es maravillosa!</p>
<p>Cierto d&iacute;a, mientras Sabrina estaba sentada en el jard&iacute;n del palacio comiendo fruta, lleg&oacute; el rey. La princesa lo salud&oacute; y luego le dio un mordisco al &uacute;ltimo durazno que quedaba en la canasta.</p>
<p>-&iexcl;Parecen ricos!-dijo el rey.</p>
<p>-Lo son- dijo la princesa y alargando la mano le cedi&oacute; a su amado el &uacute;ltimo durazno.</p>
<p>-&iexcl;Cu&aacute;nto me ama!-coment&oacute; despu&eacute;s el rey-, Renunci&oacute; a su propio placer, para darme el &uacute;ltimo durazno de la canasta.&iquest;no es fant&aacute;stica?</p>
<p>Pasaron algunos a&ntilde;os y vaya a saber por qu&eacute;, el amor y la pasi&oacute;n desaparecieron del coraz&oacute;n del rey.</p>
<p>Sentado con su amigo m&aacute;s confidente, le dec&iacute;a:</p>
<p>-Nunca se port&oacute; como una reina...&iquest;acaso no desafi&oacute; mi investidura usando mi carruaje? Es m&aacute;s<span style="text-decoration: underline;">, </span>recuerdo que un d&iacute;a me dio a comer una fruta mordida.</p>			<p>
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			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/mirada-amor-78473#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/mirada-amor-78473</guid>
		<pubDate>Mon, 21 Apr 2008 03:51:50 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Enemigo mio</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/enemigo-mio-76185</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p style="text-align: center;"><strong><img src="http://redstar.linaresdigital.com/album/album/01.trabajo/artisticas/enemigo.a.las.puertas.jpg" alt="" width="203" height="160" /></strong></p>
<p><strong></strong></p>
<p><strong>ENEMIGO MIO</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jorge Bucay</strong></p>
<p>Hab&iacute;a una vez, en un reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba sentirse poderoso. Su deseo de poder no se satisfac&iacute;a s&oacute;lo con tenerlo, &eacute;l, necesitaba adem&aacute;s, que todos lo admiraran por ser poderoso, as&iacute; como la madrastra de Blanca Nieves no le alcanzaba con verse bella, tambi&eacute;n &eacute;l necesitaba mirarse en un espejo que le dijera lo poderoso que era.</p>
<p>&Eacute;l no ten&iacute;a espejos m&aacute;gicos, pero contaba con un mont&oacute;n de cortesanos y sirvientes a su alrededor a quienes preguntarle si &eacute;l, era el m&aacute;s poderoso del reino.</p>
<p>Invariablemente todos le dec&iacute;an lo mismo:</p>
<p>-Alteza, eres muy poderoso, pero t&uacute; sabes que el mago tiene un poder que nadie posee: &Eacute;l, &eacute;l conoce el futuro.</p>
<p>( En aquel tiempo, alquimistas, fil&oacute;sofos, pensadores, religiosos y m&iacute;sticos eran llamados, gen&eacute;ricamente "magos").</p>
<p>El rey estaba muy celoso del mago del reino pues aquel no s&oacute;lo ten&iacute;a fama de ser un hombre muy bueno y generoso, sino que adem&aacute;s, el pueblo entero lo amaba, lo admiraba y festejaba que &eacute;l existiera y viviera all&iacute;.</p>
<p>No dec&iacute;an lo mismo del rey.</p>
<p>Quiz&aacute;s porque necesitaba demostrar que era &eacute;l quien mandaba, el rey no era justo, ni ecu&aacute;nime, y mucho menos bondadoso.</p>
<p>Un d&iacute;a, cansado de que la gente le contara lo poderoso y querido que era el mago o motivado por esa mezcla de celos y temores que genera la envidia, el rey urdi&oacute; un plan:</p>
<p>Organizar&iacute;a una gran fiesta a la cual invitar&iacute;a al mago y despu&eacute;s la cena, pedir&iacute;a la atenci&oacute;n de todos. Llamar&iacute;a al mago al centro del sal&oacute;n y delante de los cortesanos, le preguntar&iacute;a si era cierto que sab&iacute;a leer el futuro. El invitado, tendr&iacute;a dos posibilidades: decir que no, defraudando as&iacute; la admiraci&oacute;n de los dem&aacute;s, o decir que s&iacute;, confirmando el motivo de su fama. El rey estaba seguro de que escoger&iacute;a la segunda posibilidad. Entonces, le pedir&iacute;a que le dijera la fecha en la que el mago del reino iba a morir. &Eacute;ste dar&iacute;a una respuesta, un d&iacute;a cualquiera, no importaba cu&aacute;l. En ese mismo momento, planeaba el rey, sacar su espada y matarlo. Conseguir&iacute;a con esto dos cosas de un solo golpe: la primera, deshacerse de su enemigo para siempre; la segunda, demostrar que el mago no hab&iacute;a podido adelantarse al futuro, y que se hab&iacute;a equivocado en su predicci&oacute;n. Se acabar&iacute;a, en una sola noche. El mago y el mito de sus poderes...</p>
<p>Los preparativos se iniciaron enseguida, y muy pronto el d&iacute;a del festejo lleg&oacute;...</p>
<p>...Despu&eacute;s de la gran cena. El rey hizo pasar al mago al centro y ante le silencio de todos le pregunt&oacute;:</p>
<p>- &iquest;Es cierto que puedes leer el futuro?</p>
<p>- Un poco - dijo el mago.</p>
<p>- &iquest;Y puedes leer tu propio futuro, pregunt&oacute; el rey?</p>
<p>- Un poco - dijo el mago.</p>
<p>- Entonces quiero que me des una prueba -&nbsp; dijo el rey -</p>
<p>&iquest;Qu&eacute; d&iacute;a morir&aacute;s?. &iquest; Cu&aacute;l es la fecha de tu muerte?</p>
<p>El mago se sonri&oacute;, lo mir&oacute; a los ojos y no contest&oacute;.</p>
<p>- &iquest;Qu&eacute; pasa mago? -&nbsp; dijo el rey sonriente -&iquest;No lo sabes?...&nbsp; &iquest;no es cierto que puedes ver el futuro?</p>
<p>- No es eso -&nbsp; dijo el mago&nbsp; -&nbsp; pero lo que s&eacute;, no me animo a dec&iacute;rtelo.</p>
<p>- &iquest;C&oacute;mo que no te animas?-&nbsp; dijo el rey-... Yo soy tu soberano y te ordeno que me lo digas. Debes darte cuenta de que es muy importante para el reino, saber cuando perdemos a sus personajes m&aacute;s eminentes... Cont&eacute;stame pues, &iquest;cu&aacute;ndo morir&aacute; el mago del reino?</p>
<p>Luego de un tenso silencio, el mago lo mir&oacute; y dijo:</p>
<p>- No puedo precisarte la fecha, pero s&eacute; que el mago morir&aacute; exactamente un d&iacute;a antes que el rey...</p>
<p>Durante unos instantes, el tiempo se congel&oacute;. Un murmullo corri&oacute; por entre los invitados.</p>
<p>El rey siempre hab&iacute;a dicho que no cre&iacute;a en los magos ni en las adivinaciones, pero lo cierto es que no se anim&oacute; a matar al mago.</p>
<p>Lentamente el soberano baj&oacute; los brazos y se qued&oacute; en silencio...</p>
<p>Los pensamientos se agolpaban en su cabeza.</p>
<p>Se dio cuenta de que se hab&iacute;a equivocado.</p>
<p>Su odio hab&iacute;a sido el peor consejero.</p>
<p>- Alteza, te has puesto p&aacute;lido. &iquest;Qu&eacute; te sucede? - pregunt&oacute; el invitado.</p>
<p>- Me siento mal&nbsp; - contest&oacute; el monarca - voy a ir a mi cuarto, te agradezco que hayas venido.</p>
<p>Y con un gesto confuso gir&oacute; en silencio encamin&aacute;ndose a sus habitaciones...</p>
<p>El mago era astuto, hab&iacute;a dado la &uacute;nica respuesta que evitar&iacute;a su muerte.</p>
<p>&iquest;Habr&iacute;a le&iacute;do su mente?</p>
<p>La predicci&oacute;n no pod&iacute;a ser cierta. Pero... &iquest;Y si lo fuera?...</p>
<p>Estaba aturdido</p>
<p>Se le ocurri&oacute; que ser&iacute;a tr&aacute;gico que le pasara algo al mago camino a su casa.</p>
<p>El rey volvi&oacute; sobre sus pasos, y dijo en voz alta:</p>
<p>- Mago, eres famoso en el reino por tu sabidur&iacute;a, te ruego que pases esta noche en el palacio pues debo consultarte por la ma&ntilde;ana sobre algunas decisiones reales.</p>
<p>- &iexcl; Majestad!. Ser&aacute; un gran honor... - dijo el invitado con una reverencia.</p>
<p>El rey dio &oacute;rdenes a sus guardias personales para que acompa&ntilde;aran al mago hasta las habitaciones de hu&eacute;spedes en el palacio y para que custodiasen&nbsp; su puerta asegur&aacute;ndose de que nada pasara...</p>
<p>Esa noche el soberano no pudo conciliar el sue&ntilde;o. Estuvo muy inquieto pensando qu&eacute; pasar&iacute;a si el mago le hubiera ca&iacute;do mal la comida, o si se hubiera hecho da&ntilde;o accidentalmente durante la noche, o si, simplemente, le hubiera llegado su hora.</p>
<p>Bien temprano en la ma&ntilde;ana el rey golpe&oacute; en las habitaciones de su invitado.</p>
<p>&Eacute;l nunca en su vida hab&iacute;a pensado en consultar ninguna de sus decisiones, pero esta vez, en cu&aacute;nto el mago lo recibi&oacute;, hizo la pregunta... necesitaba una excusa.</p>
<p>Y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta, creativa y justa.</p>
<p>El rey, casi sin escuchar la respuesta alab&oacute; a su hu&eacute;sped por su inteligencia y le pidi&oacute; que se quedara un d&iacute;a m&aacute;s, supuestamente, para "consultarle" otro asunto... (obviamente, el rey s&oacute;lo quer&iacute;a asegurarse de que nada le pasara).</p>
<p>El mago - que gozaba de la libertad que s&oacute;lo conquistan los iluminados - acept&oacute;...</p>
<p>Desde entonces todos los d&iacute;as, por la ma&ntilde;ana o por la tarde, el rey iba hasta las habitaciones del mago para consultarlo y lo compromet&iacute;a para una nueva consulta al d&iacute;a siguiente.</p>
<p>No pas&oacute; mucho tiempo antes de que el rey se diera cuenta de que los consejos de su nuevo asesor eran siempre acertados y terminara, casi sin notarlo, teni&eacute;ndolos en cuenta en cada una de las decisiones.</p>
<p>Pasaron los meses y luego los a&ntilde;os.</p>
<p>Y como siempre... estar cerca del que sabe vuelve el que no sabe, m&aacute;s sabio.</p>
<p>As&iacute; fue: el rey poco a poco se fue volviendo m&aacute;s y m&aacute;s justo.</p>
<p>Ya no era desp&oacute;tico ni autoritario. Dej&oacute; de necesitar sentirse poderoso, y seguramente por ello dej&oacute; de necesitar demostrar su poder.</p>
<p>Empez&oacute; a aprender que la humildad tambi&eacute;n pod&iacute;a ser ventajosa empez&oacute; a reinar de una manera m&aacute;s sabia y bondadosa.</p>
<p>Y sucedi&oacute; que su pueblo empez&oacute; a quererlo, como nunca lo hab&iacute;a querido antes.</p>
<p>El rey ya no iba a ver al mago investigando por su salud, iba realmente para aprender, para compartir una decisi&oacute;n o simplemente para charlar, porque el rey y el mago hab&iacute;an llegado a ser excelentes amigos.</p>
<p>Un d&iacute;a, a m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os de aquella cena, y sin motivo, el rey record&oacute;.</p>
<p>Record&oacute; aquel plan aquel plan que alguna vez urdi&oacute; para matar a este su entonces m&aacute;s odiado enemigo</p>
<p>Y s&eacute; dio cuenta que no pod&iacute;a seguir manteniendo este secreto sin sentirse un hip&oacute;crita.</p>
<p>El rey tom&oacute; coraje y fue hasta la habitaci&oacute;n del mago. Golpe&oacute; la puerta y apenas entr&oacute; le dijo:</p>
<p>- Hermano, tengo algo que contarte que me oprime el pecho</p>
<p>- Dime - dijo el mago - y alivia tu coraz&oacute;n.</p>
<p>- Aquella noche, cuando te invit&eacute; a cenar y te pregunt&eacute; sobre tu muerte, yo no quer&iacute;a en realidad saber sobre tu futuro, planeaba matarte y frente a cualquier cosa que me dijeras, porque quer&iacute;a que tu muerte inesperada desmitificara para siempre tu fama de adivino. Te odiaba porque todos te amaban... Estoy tan avergonzado...</p>
<p>- Aquella noche no me anim&eacute; a matarte y ahora que somos amigos, y m&aacute;s que amigos, hermanos, me aterra pensar lo que hubiera perdido si lo hubiese hecho.</p>
<p>Hoy he sentido que no puedo seguir ocult&aacute;ndote mi infamia.</p>
<p>Necesit&eacute; decirte todo esto para que t&uacute; me perdones o me desprecies, pero sin ocultamientos.</p>
<p>El mago lo mir&oacute; y le dijo:</p>
<p>&nbsp;- Has tardado mucho tiempo en poder dec&iacute;rmelo. Pero de todas maneras, me alegra, me alegra que lo hayas hecho, porque esto es lo &uacute;nico que me permitir&aacute; decirte que ya lo sab&iacute;a.&nbsp; Cuando me hiciste la pregunta y bajaste tu mano sobre el pu&ntilde;o de tu espada, fue tan clara tu intenci&oacute;n, que no hac&iacute;a falta adivino para darse cuenta de lo que pensabas hacer, - el mago sonri&oacute; y puso su mano en el hombro del rey. - Como justo pago a tu sinceridad, debo decirte que yo tambi&eacute;n te ment&iacute;... Te confieso hoy&nbsp; que invent&eacute; esa absurda historia de mi muerte antes de la tuya para darte una lecci&oacute;n. Una lecci&oacute;n que reci&eacute;n hoy est&aacute;s en condiciones de aprender,&nbsp; quiz&aacute;s la m&aacute;s importante cosa que yo te haya ense&ntilde;ado nunca.</p>
<p>Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o in&uacute;tiles... y sin embargo, si nos damos tiempo, terminaremos d&aacute;ndonos cuenta de lo mucho que nos costar&iacute;a vivir sin aquellas cosas que en un momento rechazamos.</p>
<p>Tu muerte, querido amigo, llegar&aacute; justo, justo el d&iacute;a de tu muerte, y ni un minuto antes. Es importante que sepas que yo estoy viejo, y que mi d&iacute;a seguramente se acerca. No hay ninguna raz&oacute;n para pensar que tu partida deba estar atada a la m&iacute;a. Son nuestras vidas las que se han ligado, no nuestras muertes.</p>
<p>El rey y el mago se abrazaron y festejaron brindando por la confianza que cada uno sent&iacute; en esta relaci&oacute;n que hab&iacute;an sabido construir juntos...</p>
<p>Cuenta la leyenda... que misteriosamente...&nbsp; esa misma noche... el mago... muri&oacute; durante el sue&ntilde;o.</p>
<p>El rey se enter&oacute; de la mala noticia a la ma&ntilde;ana siguiente... y se sinti&oacute; desolado.</p>
<p>No estaba angustiado por la idea de su propia muerte, hab&iacute;a aprendido del mago a desapegarse hasta de su permanencia en el mundo.</p>
<p>Estaba triste, simplemente por la muerte de su amigo.</p>
<p>&iquest;Qu&eacute; coincidencia extra&ntilde;a hab&iacute;a hecho que el rey pudiera contarle esto al mago justo la noche anterior a su muerte?.</p>
<p>Tal vez, tal vez de alguna manera desconocida el mago hab&iacute;a hecho que &eacute;l pudiera decirle esto para quitarle su fantas&iacute;a de morirse un d&iacute;a despu&eacute;s.</p>
<p>Un &uacute;ltimo acto de amor para librarlo de sus temores de otros tiempos...</p>
<p>Cuentan que el rey se levant&oacute; y que con sus propias manos cav&oacute; en el jard&iacute;n, bajo su ventana, una tumba para su amigo, el mago.</p>
<p>Enterr&oacute; all&iacute; su cuerpo y el resto del d&iacute;a se qued&oacute; al lado del mont&iacute;culo de tierra, llorando como se llora ante la p&eacute;rdida de los seres queridos.</p>
<p>Y reci&eacute;n entrada la noche, el rey volvi&oacute; a su habitaci&oacute;n.</p>
<p>Cuenta la leyenda... que esa misma noche... veinticuatro horas despu&eacute;s de la muerte del mago, el rey&nbsp; muri&oacute; en su lecho mientras dorm&iacute;a... quiz&aacute;s de casualidad... quiz&aacute;s de dolor... quiz&aacute;s para confirmar la &uacute;ltima ense&ntilde;anza del maestro.</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/enemigo-mio-76185" title="Enemigo mio">Enemigo mio</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/enemigo-mio-76185#formulario</comments>
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		<pubDate>Sat, 12 Apr 2008 16:15:26 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Como crecer?</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/como-crecer-71183</link>
		<description>
			<![CDATA[
			&nbsp; 
<p align="center">
<strong><img style="width: 208px; height: 160px" src="http://media-cdn.tripadvisor.com/media/photo-s/00/1e/4d/30/fresia-and-the-bridge.jpg" alt="" width="550" height="412" />&nbsp;</strong>
</p>
<p align="center">
<strong>COMO CRECER?</strong>
</p>
<p>
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jorge Bucay
</p>
<p>
Un rey fue hasta su jard&iacute;n y descubri&oacute; que sus &aacute;rboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
</p>
<p>
El Roble le dijo que se mor&iacute;a porque no pod&iacute;a ser tan alto como el Pino.
</p>
<p>
Volvi&eacute;ndose al Pino, lo hall&oacute; ca&iacute;do porque no pod&iacute;a dar uvas como la Vid. Y la Vid se mor&iacute;a porque no pod&iacute;a florecer como la Rosa.
</p>
<p>
La Rosa lloraba porque no pod&iacute;a ser alta y s&oacute;lida como el Roble. Entonces encontr&oacute; una planta, una fresia, floreciendo y m&aacute;s fresca que nunca.
</p>
<p>
El rey pregunt&oacute;:
</p>
<p>
&iquest;C&oacute;mo es que creces saludable en medio de este jard&iacute;n mustio y sombr&iacute;o?
</p>
<p>
No lo s&eacute;. Quiz&aacute;s sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, quer&iacute;as fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habr&iacute;as plantado. En aquel momento me dije: &quot;Intentar&eacute; ser Fresia de la mejor manera que pueda&quot;.
</p>
<p>
Ahora es tu turno. Est&aacute;s aqu&iacute; para contribuir con tu fragancia. Simplemente mirate a vos mismo.
</p>
<p>
No hay posibilidad de que seas otra persona.
</p>
<p>
Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o podes marchitarte en tu propia condena...
</p>
<p>
&nbsp;
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/como-crecer-71183" title="Como crecer?">Como crecer?</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/como-crecer-71183#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/como-crecer-71183</guid>
		<pubDate>Mon, 24 Mar 2008 04:25:47 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>El gato y el Tigre</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/gato-tigre-67907</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<div style="text-align: center">
<img style="width: 172px; height: 123px" src="http://www.proinf.net/curso/Photoshop/ejercicios2005/tigre_gato.jpg" alt="" width="450" height="450" />
</div>
&nbsp; 
<p>
&nbsp;
</p>
<p align="center">
Cuenta la historia que el gato ense&ntilde;o a pelear al Tigre 
</p>
<p align="center">
cuando este aun era peque&ntilde;o...
</p>
<p align="center">
mostrole las artes milenarias y olvidadas de los felinos, 
</p>
<p align="center">
el tigre manifest&oacute; la excelsa gallard&iacute;a 
</p>
<p align="center">
del mas imponente de todos los de su especie
</p>
<p align="center">
cientos de lunas pasaron...
</p>
<p align="center">
y el tigre se hizo grande y fuerte...
</p>
<p align="center">
entonces llegaron los malos tiempos, 
</p>
<p align="center">
en los que la raz&oacute;n es empa&ntilde;ada por la turbiedad del alma, 
</p>
<p align="center">
y entonces sucedi&oacute; que el tigre se enfrento a su maestro el gato...
</p>
<p align="center">
desigual batalla, inminente desenlace....
</p>
<p align="center">
Entonces, cuando todos los preceptos que el mentor hab&iacute;a depositado 
</p>
<p align="center">
en el prominente pupilo decididamente se hab&iacute;an venido en su contra,
</p>
<p align="center">
utiliz&oacute; su secreto mejor guardado,
</p>
<p align="center">
esa parte del conocimiento que nunca le explic&oacute; a su alumno
</p>
<p align="center">
ese camino misterioso que cada maestro hace de su luminosa senda,
</p>
<p align="center">
y en un&nbsp; bosquejo de excepcional determinaci&oacute;n de su sin igual&nbsp;grandeza;
</p>
<p align="center">
el gato trepo al arbol, dejando en el suelo al tigre...
</p>
<p align="center">
quien nunca m&aacute;s pudo alcanzarle,
</p>
<p align="center">
&nbsp;el maestro vivio en su nuevo sitio, las alturas 
</p>
<p align="center">
y el mal alumno, en los suelos...
</p>
<p align="center">
&nbsp;
</p>
<p align="center">
Moraleja: Nunca ense&ntilde;es todo lo que sabes ni muestres todo lo que eres
</p>
<p align="center">
por que a veces ese silencio puede hacer la diferencia....&nbsp;
</p>
<p align="center">
entre grandeza e ineptitud.
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/gato-tigre-67907" title="El gato y el Tigre">El gato y el Tigre</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento chino</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/gato-tigre-67907#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/gato-tigre-67907</guid>
		<pubDate>Mon, 10 Mar 2008 02:44:13 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>El andrógino</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/el-androgino-60976</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<div style="text-align: center">
<img style="width: 183px; height: 178px" src="http://cabalgandoaltigre.files.wordpress.com/2006/12/androgino.jpg" alt="" width="359" height="609" />
</div>
&nbsp; 
<p>
Cuenta la leyenda que en el inicio de los tiempos exist&iacute;a un ser m&iacute;tico que ten&iacute;a la virtud de vivir en plena felicidad, este ser ten&iacute;a dos cabezas y ocho extremidades y se hallaba unido por el tronco, ad&eacute;mas que en el&nbsp;se depositaban las dos escencias, es decir la feminidad y la masculinidad universal; Este ser se encontraba en una realizaci&oacute;n absoluta y como tal viv&iacute;a en los bosques dando vueltas sin&nbsp;parar, celebrando su existencia con interminables danzas, tanto a la luz de la luna como en un d&iacute;a soleado.
</p>
<p>
Al no haber nada que interrumpiera la plenitud del andr&oacute;gino Zeus sinti&oacute; reencor y busc&oacute; la manera&nbsp;de destru&iacute;r su felicidad.
</p>
<p>
As&iacute; que cuenta la leyenda que Zeus bajo a los campos y armado con una espada flamigera parti&oacute; a la mitad a cada uno de los andr&oacute;ginos que habitaban el mundo.
</p>
<p>
A partir de ese entonces la existencia del andr&oacute;gino estuvo llena de incertidumbres, en primer lugar por que ten&iacute;a una herida original que ten&iacute;a que padecer, en segundo por que Zeus pensando en que el andr&oacute;gino pudiera intentar regresar a sus glorias pasadas, separ&oacute; a cada andr&oacute;gino en lugares distantes, para que nnunca volviera a disfrutar con plenitud de la felicidad que gozaba en sus momentos de gloria.
</p>
<p>
Cuenta la leyenda que de ese ser nacieron los seres humanos, heridos originalmente y necesitados de la esencia contraria a su propia naturaleza; A veces tan necesitados de amor que buscan una mitad imperfecta a fin de intentar aun que sea por un peque&ntilde;o periodo intentar experimentar sus sue&ntilde;os del pasado andr&oacute;gino.
</p>
<blockquote>
	<p align="center">
	<em>Solo en contadas ocasiones el andr&oacute;gino se vuelve a formar con dos almas que son exactamente iguales,&nbsp; aun que la media cotidiana es, la mitad imperfecta u el eterno caos del amor.</em>
	</p>
	<p align="center">
	<em>En el tiempo que leiste esta historia en el planeta se divorciaron 245 personas y se&nbsp; separaron otras 150.</em>
	</p>
	<p align="center">
	&nbsp;
	</p>
</blockquote>
<p>
&nbsp;
</p>
<p>
&nbsp;
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/el-androgino-60976" title="El andrógino">El andrógino</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>mito</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/el-androgino-60976#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/el-androgino-60976</guid>
		<pubDate>Tue, 12 Feb 2008 04:39:07 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>¿Qué es el amor?</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/que-es-el-amor-60113</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<div style="text-align: center">
<img style="width: 252px; height: 151px" src="http://www.123imagenes.com/images/fotos-de-amor.jpg" alt="" width="717" height="399" />
</div>
&nbsp; 
<p>
&iquest;QUE ES EL AMOR? 
</p>
<p>
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>trascribo este cuento que me encontre navegando en la red, por cierto muy ad hoc con el 14 de febrero que se aproxima.</em>
</p>
<p>
En una de las salas de un colegio hab&iacute;an varios ni&ntilde;os. Uno de ellos pregunt&oacute;: <br />
Maestra... &iquest;Qu&eacute; es el amor? 
</p>
<p>
La maestra sinti&oacute; que la criatura merec&iacute;a una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que hab&iacute;a formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidi&oacute; a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que m&aacute;s despertase en ellos el sentimiento del amor. 
</p>
<p>
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo: 
</p>
<p>
Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo. 
</p>
<p>
El primer alumno respondi&oacute;: Yo traje esta flor, &iquest;no es linda? 
</p>
<p>
Cuando lleg&oacute; su turno, el segundo alumno dijo: Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colecci&oacute;n. 
</p>
<p>
El tercer alumno complet&oacute;: Yo traje este pich&oacute;n de pajarito que se cay&oacute; del nido, hermano: &iquest;no es gracioso? 
</p>
<p>
Y as&iacute; los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que hab&iacute;an recogido en el patio. 
</p>
<p>
Terminada la exposici&oacute;n, la maestra not&oacute; que una de las ni&ntilde;as no hab&iacute;a tra&iacute;do nada y que hab&iacute;a permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sent&iacute;a avergonzada porque no hab&iacute;a tra&iacute;do nada. 
</p>
<p>
La maestra se dirigi&oacute; a ella y le pregunt&oacute;: Muy bien: &iquest;y t&uacute;? &iquest;no has encontrado nada? 
</p>
<p>
La criatura, t&iacute;midamente, respondi&oacute;: Disculpe, maestra. Vi la flor y sent&iacute; su perfume; pens&eacute; en arrancarla pero prefer&iacute; dejarla para que exhalase su aroma por m&aacute;s tiempo. Vi tambi&eacute;n la mariposa, suave, colorida, pero parec&iacute;a tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi tambi&eacute;n el pichoncito ca&iacute;do entre las hojas, pero... al subir al &aacute;rbol, not&eacute; la mirada triste de su madre y prefer&iacute; devolverlo al nido. 
</p>
<p>
<br />
Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensaci&oacute;n de libertad de la mariposa y la gratitud que observ&eacute; en los ojos de la madre del pajarito. 
</p>
<p>
&iquest;C&oacute;mo puedo mostrar lo que traje? 
</p>
<p>
La maestra agradeci&oacute; a la alumna y le dio la nota m&aacute;xima, considerando que hab&iacute;a sido la &uacute;nica que logr&oacute; percibir que s&oacute;lo podemos traer el amor en el coraz&oacute;n. 
</p>
<p>
<br />
El amor no es Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar, Ganar o Perder. Amar es llevar en el alma, es Recordar, es Disfrutar, Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/que-es-el-amor-60113" title="¿Qué es el amor?">¿Qué es el amor?</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/que-es-el-amor-60113#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/que-es-el-amor-60113</guid>
		<pubDate>Fri, 08 Feb 2008 18:01:01 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La estrella mas brillante</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/estrella-mas-brillante-59207</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p align="center">
<img style="width: 155px; height: 169px" src="http://paralelossecantes.files.wordpress.com/2006/11/estrella.jpg" alt="" width="449" height="676" />
</p>
<p>
Hace mucho tiempo en una poblaci&oacute;n peque&ntilde;a como todas las que existen cerca de las grandes ciudades 
</p>
<p>
vivian una pareja de jovenes q se querian mucho, muchisimo, era un amor sublime el que ambos decian tener el uno por el otro 
</p>
<p>
sin embargo habia un peque&ntilde;o problema entre ellos &nbsp;y ese era q la ni&ntilde;a era muy caprichosa asi q siempre le pedia cosas muy dificiles al joven&nbsp;novio 
</p>
<p>
por ejemplo: &nbsp;cuando estaban en el campo le pedia trepara a un arbol por una manzana, sin embargo siempre eleg&iacute;a la mas alta 
</p>
<p>
o bien le pedia cosas dificiles de hacer como conseguir un helado a las 12 de la noche o que le trajera regalos dificiles de conseguir y cosas&nbsp;asi... 
</p>
<p>
y el siempre hac&iacute;a hasta lo imposible para darle todo y que ella se sintiera feliz 
</p>
<p>
entonces, resulta ser que un dia&nbsp;la ni&ntilde;a caprichosa le pidio una estrella, pero no cualquier estrella, &iexcl;no!, 
</p>
<p>
le pidio la estrella mas&nbsp;brillante del firmamento 
</p>
<p>
y peor aun le dijo q no lo veria hasta q el no le trajera lo&nbsp;q le pedia 
</p>
<p>
asi q el se puso muy muy triste pues esta vez lo que le pedia era un imposible... 
</p>
<p>
As&iacute;, cada noche el iba a una barranca cercana de su casa, lugar donde se apreciaban bastante bien las estrellas 
</p>
<p>
a observar, as&iacute; como a pensar en el modo de &nbsp;complacer a su amada 
</p>
<p>
pero siempre regresaba a su casa con el corazon roto y triste por no haber visto un dia mas a su amada 
</p>
<p>
y tambien por no haber conseguido la estrella esa misma noche... 
</p>
<p>
asi paso mucho tiempo 
</p>
<p>
mucho mucho... 
</p>
<p>
Asi que un dia no pudo soportar la importencia que &nbsp;le provocaba ser tan peque&ntilde;o y tan debil 
</p>
<p>
y en un arranque de valent&iacute;a y &nbsp;locura,&nbsp;se estiro lo mas que pudo 
</p>
<p>
en un extremo&nbsp;de la &nbsp;barranca que tantas veces le habia visto llorar por su amada... 
</p>
<p>
en un intento supremo&nbsp;de &nbsp;alcanzar la estrella, su estrella... 
</p>
<p>
obviamente cay&oacute; a lo mas profundo del barranco y murio al instante... 
</p>
<p>
Cuentan que a partir de ese dia 
</p>
<p>
la estrella mas brillante del firmamento no esta sola... 
</p>
<p>
ya que encontro al lucero mas brillante de la tierra 
</p>
<p>
al cual&nbsp; todo su amor hizo que se transformase&nbsp;en un astro verdadero 
</p>
<p>
y ahora juntos navegan por el firmamento eternamente.... 
</p>
<p>
moraleja: no importa lo q pase siempre habra algo q cambiara diametralmente las cosas y todo ser&aacute; perfecto 
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/estrella-mas-brillante-59207" title="La estrella mas brillante">La estrella mas brillante</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>cuento</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/estrella-mas-brillante-59207#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/estrella-mas-brillante-59207</guid>
		<pubDate>Tue, 05 Feb 2008 03:50:16 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>Los Aluxe</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/los-aluxe-55927</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p align="center">
<strong><img style="width: 192px; height: 144px" src="http://www.bibliotecapleyades.net/imagenes_arqueo/pasado1.gif" alt="" width="552" height="379" />&nbsp;</strong>
</p>
<p align="center">
<strong>LOS ALUXE</strong>
</p>
<p align="center">
<strong>Leyenda Maya</strong>
</p>
<p>
&nbsp;Nos encontr&aacute;bamos en el campo yermo donde iba a hacerse una siembra. Era un terreno que abarcaba unos mont&iacute;culos de ruinas tal vez ignoradas. Ca&iacute;a la noche y con ella el canto de la soledad. Nos guarecimos en una cueva de piedra, y para bajar utilizamos una soga y un palo grueso que estaba hincado en el piso de la cueva. 
</p>
<p>
&nbsp;La comida que llevamos nos la repartimos. &iquest;Qu&eacute; hac&iacute;a all&aacute;?, puede pensar el lector. Trataba de cerciorarme de lo que ve&iacute;an miles de ojos hechizados por la fantas&iacute;a. Trataba de ver a esos seres fant&aacute;sticos que seg&uacute;n la leyenda habitaban en los cuyo (mont&iacute;culos de ruinas) y sementeras: Los ALUXES. 
</p>
<p>
&nbsp;Me acompa&ntilde;aba un ancianito agricultor de apellido May. La noche avanzaba...De pronto May tom&oacute; la Palabra y me dijo:
</p>
<p>
&nbsp;-Puede que logre esta milpa que voy a sembrar.
</p>
<p>
&nbsp;-&iquest;Por qu&eacute; no ha de lograrla?, pregunt&eacute;. 
</p>
<p>
&nbsp;-Porque estos terrenos son de los aluxes. Siempre se les ve por aqu&iacute;. 
</p>
<p>
&nbsp;&iquest;Est&aacute; seguro que esta noche vendr&aacute;n? 
</p>
<p>
&nbsp;Seguro, me respondi&oacute;. 
</p>
<p>
&nbsp;-&iexcl;Cu&aacute;ntos deseos tengo de ver a esos seres maravillosos que tanta influencia ejercen sobre ustedes! Y d&iacute;game, se&ntilde;or may&nbsp; &iquest;usted les ha visto? 
</p>
<p>
&nbsp;-Expl&iacute;queme, c&oacute;mo son, qu&eacute; hacen. 
</p>
<p>
&nbsp;El ancianito, asumiendo un aire de importancia, me dijo: 
</p>
<p>
&nbsp;-Por las noches, cuanto todos duermen, ellos dejan sus escondites y recorren los campos; son seres de estatura baja, ni&ntilde;os, peque&ntilde;os, peque&ntilde;itos, que suben, bajan, tiran piedras, hacen maldades, se roban el fuego y molestan con sus pisadas y&nbsp; juegos. Cuando el humano despierta y trata de salir, ellos se alejan, unas veces por pares, otras en tropel. Pero cuando el fuego es vivo y chispea, ellos le forman rueda y bailan en su derredor; un peque&ntilde;o ruido les hace huir y esconderse, para salir luego y alborotar m&aacute;s. No son seres malos. Si se les trata bien, corresponden. 
</p>
<p>
&nbsp;-&iquest;Qu&eacute; beneficio hacen? 
</p>
<p>
&nbsp;-Alejan los malos vientos y persiguen las plagas. Si se les trata mal, tratan mal, y la milpa no da nada, pues por las noche roban la semilla que se esparce de d&iacute;a, o bailan sobre las matitas que comienzan a salir. Nosotros les queremos bien y le regalamos con comida y cigarrillos. Pero hagamos silencio para ver si usted logra verlos. 
</p>
<p>
&nbsp;El anciano sali&oacute;, asi&eacute;ndose a la soga, y yo tras &eacute;l, entonces vi que avivaba el fuego y colocaba una jicarita de miel, pozole&nbsp; cigarrillos, etc., y volvi&oacute; a la cueva. Yo me acurruqu&eacute; en el fondo c&oacute;modamente. La noche era espl&eacute;ndida, noche plenilunar.
</p>
<p>
&nbsp;Transcurridas unas horas, cuando empezaba a llegarme el sue&ntilde;o, o&iacute; un ruido que me sobresalt&oacute;. Era el rumor de unos pasitos sobre la tierra de la cueva: Luego, ruido de pedradas, carreras, saltos, que en el silencio de la noche se hac&iacute;an m&aacute;s claros. 
</p>
<p>
&nbsp;
</p>
<p>
Del libro: &quot;Leyendas, ceremonias tradicionales y relatos de la zona maya&quot;.
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/los-aluxe-55927" title="Los Aluxe">Los Aluxe</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>leyenda maya</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/los-aluxe-55927#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/los-aluxe-55927</guid>
		<pubDate>Wed, 23 Jan 2008 15:32:22 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>El ladrillo faltante. (Sobre el acueducto de Segovia)</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/ladrillo-faltante-acueducto-segovia-55249</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p align="center">
&nbsp;<img style="width: 324px; height: 215px" src="http://www.fundacioncac.es/val/artesyciencias/mediateca/download/2004841458acueducto_segovia.jpg" alt="" width="1632" height="1224" />
</p>
<p>
El Acueducto de Segovia (en realidad el puente del acueducto) es uno de los monumentos m&aacute;s significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. 
</p>
<p>
Se trata probablemente del s&iacute;mbolo m&aacute;s importante para los habitantes de Segovia, hasta el punto de figurar en su escudo.
</p>
<p>
La falta de inscripci&oacute;n, que estaba situada en el &aacute;tico del acueducto, o bien en uno de los ladrillos centrales de la obra que hasta la fecha sigue desaparecido, y que es fuente de la siguiente historia, hace que no se pueda saber con certeza la &eacute;poca exacta en que fue construido. 
</p>
<p>
Los investigadores lo sit&uacute;an entre la segunda mitad del siglo I y principios del II, en tiempo de los emperadores Vespasiano o Nerva. 
</p>
<p>
No se conoce el origen de la ciudad. S&iacute; se sabe que la zona estaba poblada por los vacceos antes de su conquista y que quiz&aacute; hubiese asentamientos de tropas para su control y vigilancia. En cualquier caso, la zona perteneci&oacute; al convento jur&iacute;dico de Clunia.
</p>
<p>
Bien, pues sobre este bell&iacute;simo acueducto y sobrer uno de los ladrillos faltantes, existe una leyenda bastante inquientante que a continuaci&oacute;n ser&aacute; relatada:
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<p>
Cuentan, que en tiempos muy remotos hab&iacute;a una criada que serv&iacute;a en una casa de un rico lugare&ntilde;o, cuya casa miraba desde lo alto a la plaza de azulejo. La muchacha tenia como misi&oacute;n trasladar cada d&iacute;a el agua fresca del r&iacute;o para uso y disfrute del se&ntilde;or. 
</p>
<p>
La faena era tremendamente penosa, tanto por la distancia como por las cuestas que hab&iacute;a hasta llegar a la casa. 
</p>
<p>
As&iacute; iba desgastando su energ&iacute;a la muchacha d&iacute;a a d&iacute;a, sabiendo que al d&iacute;a siguiente le esperaba el mismo calvario. 
</p>
<p>
Como necesitaba el dinero, no pod&iacute;a abandonar el trabajo. Un d&iacute;a, se derrumb&oacute; de autentico cansancio y desesperaci&oacute;n antes de llegar a la casa. Tanto fue su desespero, que aun siendo una buena muchacha, entre lagrimas invoc&oacute; al diablo ofreci&eacute;ndole su alma con tal de no tener que ejercer nunca m&aacute;s faena tan penosa. 
</p>
<p>
El diablo raudo y veloz, como si hubiera le&iacute;do su pensamiento se present&oacute; ante la joven para aceptar el trato. La joven lanz&oacute; su propuesta y le dijo: &quot;Si eres capaz de hacer algo para traer el agua del r&iacute;o justo a la casa de mi se&ntilde;or y librarme de esta agon&iacute;a antes de que salga el sol, te entregar&eacute; mi alma para siempre&quot;. 
</p>
<p>
El diablo acept&oacute; el trato pero le hizo firmar a la muchacha un pacto de sangre all&iacute; mismo. Contento por poder contar con un alma m&aacute;s, se esfum&oacute; antes de que la joven se diera ni cuenta. 
</p>
<p>
La muchacha se arrepinti&oacute; en seguida de lo que hab&iacute;a hecho, pero se tranquiliz&oacute; pensando que seria imposible que el diablo cumpliera su promesa en una sola noche, as&iacute; que termin&oacute; como pudo su jornada y se fue a su casa a descansar, aunque no pudo conciliar el sue&ntilde;o. 
</p>
<p>
Cuando cay&oacute; la noche, una gran tormenta asol&oacute; la ciudad. 
</p>
<p>
Solo la muchacha sabia que no era un simple tormenta, si no el mismo diablo cumpliendo lo que ella le hab&iacute;a pedido. 
</p>
<p>
Se asom&oacute; a la ventana y pudo contemplar como miles de diablos estaban construyendo una mole arquitect&oacute;nica, estaban levantando piedra a piedra un acueducto. La muchacha entonces se dio cuenta de que estaba perdida y rez&oacute; y rog&oacute; pero nadie le contest&oacute;. 
</p>
<p>
La obra sigui&oacute; durante toda la noche hasta que solo quedaba una piedra por poner. 
</p>
<p>
El diablo agradeci&oacute; a todos sus mal&eacute;ficos ayudantes su colaboraci&oacute;n y entre bailes y risotadas se encamin&oacute; hacia el &uacute;ltimo hueco que quedaba sin prisas, sabi&eacute;ndose ganador. 
</p>
<p>
De pronto, son&oacute; un gallo y el diablo par&oacute; en seco desconcertado. 
</p>
<p>
Un rayo de luz se anticip&oacute; a la noche y el diablo no hab&iacute;a colocado la &uacute;ltima piedra... 
</p>
<p>
&iexcl;hab&iacute;a perdido! Indignado, se fue dejando atr&aacute;s la grandiosa obra casi terminada y el alma de la muchacha libre. 
</p>
<p>
La joven arrepentida corri&oacute; hacia la iglesia para confesar al sacerdote lo que hab&iacute;a ocurrido y este, convencido de que hab&iacute;a sido un milagro que la muchacha escapara de las garras del diablo, orden&oacute; colocar una imagen de la Virgen y de San Esteban en el hueco de la piedra.
</p>			<p>
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			</p>
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		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>mito</category>
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		<pubDate>Sun, 20 Jan 2008 23:36:51 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La piedra fracturada (El David)</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/piedra-fracturada-david-53009</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<div style="text-align: center">
<img style="width: 199px; height: 315px" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/63/Michelangelos_David.jpg" alt="" width="1200" height="1600" /> 
</div>
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>para estreya</em>. 
<p align="center">
El David, una de las Obras cumbre de Miguel Angel Buonarroti, en nuestros d&iacute;as se encuentra en el museo de la academia en Florencia, Italia. Cuando el insigne artista lo inici&oacute; ten&iacute;a 26 a&ntilde;os; al terminarlo, tres a&ntilde;os desp&uacute;es, tendr&iacute;a tan solo 29. 
</p>
<p>
En la actualidad esta obra es considerada uno de los mas grandes portentos de est&eacute;tica humana y un verdadero e invaluable tesoro; sin embargo, pocos saben como fue hecha... 
</p>
<p>
Nuestro relato se desarrolla en una cantera de marmol&nbsp;italiana, de la cual se extrajo una pieza colosal de marmol blanco de fin&iacute;sima calidad y que hubiera sido fuertemente buscada por los art&iacute;stas de la &eacute;poca, excepto por un fatal defecto... 
</p>
<p>
En el centro de la piedra hab&iacute;a una fractura enorme que dificultaba su tallado, de&nbsp;manera que ser&iacute;a pr&aacute;cticamente imposible trabajarla sin que esta &nbsp;se quebrase o bien, &nbsp;que ese defecto fatal provocara la destrucci&oacute;n absoluta de cualquier obra que se intentase hacer con ella. 
</p>
<p>
Y as&iacute;, empez&oacute; a pasar el tiempo y la finisima pieza segu&iacute;a sin ser utilizada, ya que nadie se interesaba en ella. 
</p>
<p>
Entonces ocurri&oacute; que Miguel angel, al enterarse de su existencia y al necesitar una pieza con similares car&aacute;cter&iacute;sticas,&nbsp;la fue a ver y, pensando mas en las posibilidades que en su defecto fatal, pidi&oacute; se la llevaran a su taller, incluso se dice, que el pago que realiz&oacute; por la &nbsp;adquisici&oacute;n de la pieza, fue muy inferior, al que hab&iacute;a considerado. 
</p>
<p>
A partir del momento de la adquisici&oacute;n de la pieza, todos sus colegas art&iacute;stas,&nbsp; re&iacute;an y murmuraban, pensando que solo alguien que no estuviese bien de sus cabales podr&iacute;a utilizar esa piedra fracturada, y esperaban con ansia la destrucci&oacute;n de la obra que estaba elaborando de un momento a otro. De hecho a partir de ese momento Buonarrotti se transform&oacute; en un personaje fuertemente asediado por sus colegas, quienes a diario le visitaban, mas que para saber de el, para informarse del desafortunado acontecimiento que anhelaban. 
</p>
<p>
Y sin embargo la destrucci&oacute;n nunca lleg&oacute;; En su lugar, Miguel Angel empez&oacute; a trabajar a partir de la fractura unas piernas medio abiertas, hasta llegar a consolidar las extremidades inferiores de su obra, posteriormente trabajo el cuerpo y finalmente, detall&oacute; el rostro de la estatua, su musculatura, su cabello y dem&aacute;s aspectos que la distinguen por su inigualable belleza. 
</p>
<p>
Una vez terminada la pieza, el art&iacute;sta mas que ufanarse de su talento indiscutible, &uacute;nicamente pensaba en que de no haber existido ese defecto fatal, quiza la posici&oacute;n de la estatua hubiera sido distinta y quedar simplemente como una estatua desangelada, y no como el enorme icono&nbsp;&nbsp;que llegar&iacute;a a ser &quot;el David&quot;; Obra surgida de la infortunada y despreciada piedra fracturada. 
</p>
<p>
Moraleja: A veces pensamos que los defectos son nuestra ruina y sin embargo, es muy importante determinar que a veces como en este caso, son nuestra mayor fortaleza; por que en todo caso nos hacen unicos y tambien nos permiten evolucionar como personas. 
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/piedra-fracturada-david-53009" title="La piedra fracturada (El David)">La piedra fracturada (El David)</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>mito</category>
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		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/piedra-fracturada-david-53009</guid>
		<pubDate>Sat, 12 Jan 2008 19:52:38 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>El arquitecto y el picapedrero</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/arquitecto-picapedrero-52775</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p align="center">
<img style="width: 249px; height: 187px" src="http://www.caminandosinrumbo.com/england/londres/stpaul/stpaul3.jpg" alt="" width="479" height="525" />&nbsp; 
</p>
<p>
Entre los a&ntilde;os de 1676 y 1710 fue constru&iacute;da en Londres la Catedr&aacute;l de San Pablo bajo la direcci&oacute;n del arquitecto Christopher Wren, en ella en la actualidad se encuentran tumbas de personajes famosos como Horacio Alonso Wellington, Lawrence de Arabia o Sir Winston Churchill. 
</p>
<p>
Sin embargo esta historia data de cuando apenas se encontraba edificando dicha catedral... 
</p>
<p>
Resulta ser que Christopher Wren una ocasi&oacute;n decidi&oacute; ir a supervisar a sus trabajadores, bajo la consigna id&oacute;nea del incorgnito, as&iacute; que, vestido como gente com&uacute;n y corriente acudi&oacute; a ver a sus trabajadores, y se col&oacute; entre la multitud de hombres, &nbsp;quienes&nbsp;&nbsp;laboraban seg&uacute;n la tradici&oacute;n mas&oacute;nica, por niveles. 
</p>
<p>
Entonces el lleg&oacute; primeramente a los grados m&aacute;s altos, es decir con los ilustres arquitectos, que le apoyaban a establecer medidas y a trazar esbozos; entonces pregunt&oacute;les: 
</p>
<p>
- Buen d&iacute;a ilustres arquitectos, &iquest;me podriais decir que hacen? 
</p>
<p>
Uno de ellos respondiole, no&nbsp;con demasiadas ganas y eso si con infula de gran se&ntilde;or... 
</p>
<p>
- Pues estamos trabajando para ganarme el pan, que no queda de otra, &nbsp;pues de lo contrario no faltar&aacute; quien nos robe nuestro puesto. 
</p>
<p>
El arquitecto sonr&iacute;o, se despidi&oacute; con amabilidad y se dirigi&oacute; al nivel inferior, el de los maestros alba&ntilde;iles, expertos en el manejo del nivel, la escuadra y la regla de medici&oacute;n... 
</p>
<p>
- Buen d&iacute;a venerables maestros, &iquest;Me podr&iacute;an informar que hacen? 
</p>
<p>
A lo cual respondi&oacute; muy oscamente uno de los maestros... 
</p>
<p>
-Y a ti quien te manda, que no ves que estamos trabajando bajo el inclemente sol e interrumpes nuestra&nbsp;labor... 
</p>
<p>
A lo que el arquitecto respondi&oacute;: 
</p>
<p>
-Pero no he de quitaros mas tiempo, solo me gustar&iacute;a saber que es lo que hacen... 
</p>
<p>
-Pues ya lo veis, desuitando el salario... 
</p>
<p>
El arquitecto se despidi&oacute;, no sin sentir una tristeza honda en su ser, al ver la osquedad y recelo de las palabras del maestro. 
</p>
<p>
Entonces acudi&oacute; a un nivel inferior, donde estaban los alba&ntilde;iles ordinarios, quienes todo el tiempo obedecen ordenes, y su faena consiste en pegar piedra sobre piedra y vigilar las trabes, cimientos y columnatas... 
</p>
<p>
- Buenos dias se&ntilde;ores alba&ntilde;iles podriais decir qu&eacute; es lo que hacen... 
</p>
<p>
- &iexcl;Es que no lo ves, obedecemos ordenes! 
</p>
<p>
Dijo alguno de los alba&ntilde;iles sin detener su ardua faena... 
</p>
<p>
- &iquest;Y como os sent&iacute;s? 
</p>
<p>
- Pues como ha de ser, por supuesto que explotados, con una mala paga... 
</p>
<p>
El arquitecto no pudo soportar el dolor que le provocaban las palabras y sin mas se alej&oacute;, dejando con murmuraciones lastimeras a su interlocutor. 
</p>
<p>
Entonces se dirigi&oacute; al nivel mas bajo, el de los picapedreros, esos pobres diablos que por una suma menor que un jornal se la pasan de sol a sol dandole forma a las piedras que despues servir&aacute;n en la construcci&oacute;n; A veces estos hombres eran gentiles, o presidiarios, o campesinos sin suerte llegados a la gran ciudad con animos de triunfar pero bajo ninguna oportunidad. 
</p>
<p>
Y entonces el arquitecto pregunt&oacute;: 
</p>
<p>
- &iquest;Me podr&iacute;an decir que hacen? 
</p>
<p>
y de momento vi&oacute; una figura escualida semidesnuda, era un hombre palido, que al instante dej&oacute; sus herramientas, se pus&oacute; de pie y salud&oacute; al desconocido con gran solemnidad: 
</p>
<p align="center">
- &iexcl;<em>Yo soy solo un humilde picapedrero, pero me encuentro ayudando al ilustre arquitecto Christoper Wren, a constru&iacute;r una hermosa catedral! </em>
</p>
<p>
Moraleja: No importa el grado acad&eacute;mico y las condecoraciones que nos distingan, el gusto por el servicio y la dignidad del mismo es algo que&nbsp;debe surgir espont&aacute;neamente del individuo, sin importar puesto, grado o condecoraci&oacute;n. 
</p>
<p>
Por otro lado a veces me he encontrado con personas que entre mas grados obtienen en lo profesional mas petulantes se vuelven, a lo cual tambien he de decir, &quot;la sabidur&iacute;a no es lo mismo que la profesionalidad.&quot; 
</p>
<p>
Se puede ser un sabio siendo un &nbsp;asceta y tambien el peor de los seres humanos trabajando como un ilustre magistrado.&nbsp;
</p>
<p>
&nbsp;
</p>
<p>
&nbsp;
</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com/arquitecto-picapedrero-52775" title="El arquitecto y el picapedrero">El arquitecto y el picapedrero</a></strong> en <a href="http://cuentosdetarrash.obolog.com" title="Mi blog">Historias y Cuentos de Tarrash</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>mito</category>
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		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/arquitecto-picapedrero-52775</guid>
		<pubDate>Fri, 11 Jan 2008 17:37:32 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>La ultima cena</title>
		<link>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-ultima-cena-52514</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p align="center">
<img style="width: 600px; height: 321px" src="http://www.avizora.com/publicaciones/biografias/textos/textos_d/images/0009_leonardo_ultima_cena_15.jpg" alt="" width="1024" height="768" />&nbsp; 
</p>
<p align="center">
La Ultima Cena 
</p>
<p align="center">
Cuentan que Leonardo Da Vinci de 1495 a 1497 se dedico a pintar la Ultima Cena, uno de los murales cumbres de su extensa cantidad de obras, mismo que se encuentra en el Monasterio de Santa Mar&iacute;a delle Grazie en Mil&aacute;n, Italia. Pues bien, resulta que Leonardo siendo un hombre tan perfeccionista, busc&oacute; los modelos ideales para su obra, (entre ellos se dice se encuentra un auto retrato), sin embargo, le costo muchisimo trabajo encontrar los modelos para dos personajes escenciales... Aqui inicia esta Historia. 
</p>
<p align="center">
Resulta que Leonardo se encontraba bastante abrumado por no encontrar el modelo ideal para Jes&uacute;s de Nazaret, entonces decidi&oacute; salir y buscarlo por las calles, en las zonas donde el imaginaba podr&iacute;a encontrarse un sujeto con las caracter&iacute;sticas morfol&oacute;gicas del Mesias, entonces, en sus andanzas por las plazuelas, rotondas y parques mas selectos de Mil&aacute;n, encontrose Leonardo a un grupo de jovenes, entre los que figuraba un gracioso y bello muchacho, que hacia las delicias de sus interlocutores, en sus ojos brillaba la gracil escencia de los a&ntilde;osde juventud, era todo belleza, era todo portento, era el mesias ideal para su obra; Por lo que Leonardo Invit&oacute; al muchacho a ser su modelo y el accedi&oacute; gustoso, con su sonrisa angelical y con su excesiva vitalidad exhalando por los poros. 
</p>
<p align="center">
As&iacute; Leonardo se quit&oacute; un peso de encima pero faltaba otro modelo, el del personaje mas negro de la pintura el del traidor, &quot;el Judas&quot;... Entonces el art&iacute;sta entro en un verdadero dilema, pues no lograba encontrar la cara corrupta, la traici&oacute;n de fuego en los ojos; Entonces el artista dejo el pincel en el caballete, pasaban los d&iacute;as, que despues se transformaron en a&ntilde;os y el fresco segru&iacute;a sin conclu&iacute;rse. 
</p>
<p align="center">
&nbsp;A los tres a&ntilde;os, hab&iacute;a gran descontento por parte de los mesenas &iexcl;y como no! si Leonardo se negaba a conclu&iacute;r sin el modelo perfecto. Fue entonces que presionado, opto por salir de nuevo en busca de su modelo ideal, fue asi que rrecorri&oacute; los peores tugurios de Mil&aacute;n, las calles mas oscuras, los abyectos burdeles, las peores tabernas y cuando ya no le quedaban muchas esperanzas, una persona tom&oacute;le del brazo y pidio una caridad ya que llevaba varias semanas sin comer. 
</p>
<p align="center">
Entonces Leonardo quedo fascinado ante lo que ve&iacute;a, el ser mas oscuro, la mirada mas corrupta, la figura inquietante, &iexcl;era el! su modelo perfecto; Entonces el art&iacute;sta le pidi&oacute; al hombre fuera su modelo, el cual accedio con recelo despues de convenir un precio suficiente para que&nbsp;pudiere saciar sus deseos con el peor de los vinos y algunos otros intereses mezquinos. 
</p>
<p align="center">
Y&nbsp;es aqui donde la historia se torna interesante, pues cuenta la leyenda que al llegar el mendigo al estudio de Leonardo, su memoria se hizo mas clara, entonces reconoci&oacute; las lineas, los colores, las formas, la obra e incluso al art&iacute;sta, entonces el mendigo dijol&eacute; a Leonardo, &iexcl;yo te conozco!, yo pos&eacute; hace tres a&ntilde;os para t&iacute; y para esta misma obra; a lo que Leonardo asombrado pregunt&oacute;, &iquest;y quien de los otros eras hace tres a&ntilde;os? a lo que el mendigo respondi&oacute;: 
</p>
<p align="center">
&iexcl;Era el mas bello, era Jes&uacute;s de Nazareth! 
</p>
<p align="center">
Moraleja personal: La vida a la vuelta y vuelta y del futuro solo queda inciertos, pero si podemos labrar el ma&ntilde;ana, que sea con nuestro correcto dia a d&iacute;a. 
</p>
<p align="center">
&nbsp;
</p>
<p align="center">
&nbsp;
</p>			<p>
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			</p>
			 ]]>
		</description>
		<author>Alexandertarrash</author>
				<category>mito</category>
				<comments>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-ultima-cena-52514#formulario</comments>
		<guid>http://cuentosdetarrash.obolog.com/la-ultima-cena-52514</guid>
		<pubDate>Thu, 10 Jan 2008 17:05:33 +0100</pubDate>
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